La situación del PAMI genera preocupación entre sus afiliados por la dificultad para acceder a consultas y estudios. Jubilados de distintos puntos del país describen esperas que se extienden durante meses.
El contexto económico agrava la situación. Los jubilados dependen de ingresos limitados que no alcanzan para cubrir todas sus necesidades. “Si pudiéramos pagar privado, no tendríamos estos problemas”, dice Jorge. Pero la mayoría no tiene esa posibilidad. Por eso, el deterioro del sistema impacta de manera directa. “O comés o comprás los remedios”, resume una jubilada.
“Para el cardiólogo tengo turno recién para mediados de mayo”, relató Marta Vocos, quien detalló que los plazos previos se prolongan desde hace meses. En la misma línea, Silvana señaló: “Los turnos son a tres, cuatro o cinco meses”, mientras que Jorge resumió: “Es una odisea conseguir turnos”.
Jubilados en crisis por la situación del PAMI. © José Gabriel Hernández/La Voz
Otro de los ejes señalados por los afiliados es el acceso a medicamentos, con cambios en la cobertura y aumento de gastos de bolsillo. Varios jubilados afirman que algunos tratamientos dejaron de contar con descuento total o parcial.
“No puedo comprarlos sin descuento”, expresó Marta. Silvana agregó que su medicación crónica “cuesta más de 60.000 pesos con PAMI”, lo que obliga a alternar consumos. Roberto Magurno sostuvo: “Algunos medicamentos los consideran cosméticos, pero son imprescindibles”.
Burocracia, demoras y sistema bajo presión
Los reclamos también apuntan a la complejidad administrativa y a la demora en autorizaciones y revisiones. Los afiliados describen circuitos extensos que retrasan decisiones médicas y acceso a prestaciones.
Norma Ourfalian, referente de un centro de jubilados, indicó: “Nunca vi tantos afiliados con problemas de salud urgentes”. En paralelo, señaló que “los haberes no acompañan el costo de vida”, lo que profundiza las dificultades para sostener tratamientos.
El conjunto de testimonios expone un escenario donde la espera se convierte en el principal obstáculo del sistema, con impacto directo en la continuidad de tratamientos y en la atención de enfermedades crónicas o complejas.






