Estados Unidos cumplió su advertencia y detuvo el M/V Touska, un buque vinculado a Irán, en aguas del mar Arábigo. El incidente ocurrió el último domingo y fue registrado en imágenes difundidas por las fuerzas armadas estadounidenses.
El USS Spruance, destructor lanzamisiles de la clase Arleigh Burke, disparó contra el carguero tras seis horas de advertencias. Posteriormente, soldados de la Infantería de Marina descendieron en rápel desde helicópteros para tomar control de la nave.
La acción se produce en un contexto delicado. La administración Donald Trump señaló que esperaba reanudar conversaciones de paz con Irán esta semana en Islamabad, Pakistán. Sin embargo, Teherán prometió represalias y aún no confirmó su participación en el diálogo.
Consecuencias inmediatas del operativo
Expertos consultados por CNN señalaron que el destino del barco y su tripulación dependerá de la naturaleza de su cargamento. “Posteriormente, soldados de la 31.ª Unidad Expedicionaria de la Infantería de Marina de Estados Unidos abordaron el buque que no acató las órdenes”, inidcaron desde el Comando Central de los Estados Unidos.

Según MarineTraffic.com, el último puerto de escala del Touska fue Port Klang, Malasia, el 12 de abril. Antes había operado entre Zhuhai, China, y varios puertos iraníes. El buque pertenece a Mosakhar Darya Shipping Co., empresa sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El analista Carl Schuster, excapitán de la Marina estadounidense, explicó que al menos dos impactos del cañón eran necesarios para inutilizar el motor diésel del carguero. “Los tres disparos efectuados por el Spruance parecían haber dado en el blanco”, dijo.
En este sentido, Schuster agregó que el Touska probablemente deba ser remolcado. Una vez inspeccionado, podría pasar a ser considerado “botín de guerra” bajo las leyes navales, según especialistas. “Si deciden conservarlo a largo plazo, tendría que pasar por un tribunal de presas”, señaló la investigadora Jennifer Parker.
El futuro de la tripulación sigue siendo incierto. Parker indicó que si se trata de marineros extranjeros, podrían ser repatriados. En cambio, si son iraníes o miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, podrían ser retenidos como prisioneros de guerra.

