La autopartista Clapp, ubicada en la localidad bonaerense de Jeppener, en el partido de Brandsen, despedirá a 35 de sus 70 trabajadores en los próximos días y reducirá su planta a solo 26 empleados. La firma es proveedora de la automotriz Stellantis en El Palomar, su único cliente, y atraviesa esta situación en medio de la caída de la producción a nivel nacional.
Los despidos ya fueron acordados en parte con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM): se trata de 28 operarios más siete trabajadores jerárquicos. La medida se da tras la desvinculación de 500 empleados en la planta de Peugeot en El Palomar, lo que impacta directamente en la actividad de la autopartista. “Al bajar allá, bajan acá”, señaló uno de los trabajadores, que pidió resguardar su identidad.
Según denunciaron los empleados, la empresa ofreció indemnizaciones por debajo de lo pactado con el gremio. “Había acuerdo por una indemnización al 70%, pero cuando el gremio revisa los números se encuentra con que la fábrica iba a pagar un 8% menos, entonces no firmaron. La justificación de la empresa es que no tienen plata para llegar al 70%”, explicaron.
En la actualidad, la totalidad del personal se encuentra suspendido y solo unas diez personas cumplen funciones mínimas dentro de la planta. Además, desde la empresa advirtieron a quienes continúan que, si no se concretan las 35 desvinculaciones previstas, no podrán afrontar el pago de los salarios, lo que genera incertidumbre sobre el cobro de las quincenas.
El escenario está vinculado a la situación de la planta de Stellantis en El Palomar, donde se producen los modelos Peugeot 208 y 2008. Allí se dejó de fabricar la camioneta Partner y la producción del resto de los vehículos se redujo a la mitad en un contexto de despidos y suspensiones.
La crisis también refleja un proceso de achicamiento sostenido. La planta, que también produce piezas para modelos de Citroën, llegó a tener unos 1.100 trabajadores en la década del ’90, cuando operaba como Sevel. Luego, bajo PSA Peugeot-Citroën, el número bajó a unos 500 empleados y en 2018 se redujo a 40. Tras un leve repunte, ahora quedaría con apenas 26 trabajadores.
En paralelo, circula el rumor de un posible traslado de la producción de Stellantis a Brasil. Ante ese escenario, desde la empresa ya les habrían adelantado verbalmente a los empleados que permanecen que la planta podría cerrar hacia fin de año. Clapp es una firma con más de 50 años de trayectoria en el país.
Fundada por un inmigrante italiano, la empresa destaca en su sitio web que cuenta con equipamiento de última generación que le permite ser la única en Argentina que mecaniza y ensambla tapas de motor para equipo original.

