El arquero argentino Esteban Andrada generó un impacto dentro del fútbol internacional al tener un ataque de furia este domingo en Zaragoza. Luego de haber sido expulsado en el clásico ante Huesca, por la segunda división de España, golpeó salvajemente en el rostro a Jorge Pulido y generó el repudio del mundo entero.
A través de las redes sociales del club, el argentino se mostró arrepentido por su accionar dentro del campo de juego. “Estoy muy arrepentido de lo sucedido. No es una buena imagen para el club, para la gente y menos para un profesional como lo soy”, señaló.
A lo que sumó: “A lo largo de mi carrera he tenido una sola expulsión, la he tocado afuera del área con la mano. Se puede ver en mi trayectoria que fue una situación límite, me salí de contexto y reaccioné de esa forma”.
“Estoy muy arrepentido y no lo volveré a hacer porque sé que soy una persona pública, un profesional con muchos años de carrera. También quiero pedirle disculpas a Jorge Pulido porque somos colegas y sinceramente fue un acto mío que me desconecté en ese momento”, argumentó.
Las sanciones que podría recibir Andrada
Por su parte, Zaragoza informó, a través de un comunicado oficial, que “analizarán los hechos acaecidos y tomarán las medidas disciplinarias pertinentes”.
Más allá de su descargo, en el que se mostró sumamente arrepentido, pidió disculpas y negó haber tenido antecedentes violentos, al ex Boca podría caerle todo el peso de La Liga. A la espera de la resolución oficial, la prensa española ya baraja entre cuatro y doce fechas de suspensión, más una adicional por la doble amarilla que recibió en la primera agresión.

Sin embargo, para Eduardo Iturralde González, analista arbitral de AS y Carrusel Deportivo, sería un castigo insuficiente para una trompada que dejó sentido a un futbolista, dio la vuelta al mundo y generó una reprobación masiva. “En este tipo de acciones, el Comité de Disciplina tiene que ir a lo máximo por el bien de la competición”, señaló el excolegiado.

