Casi la mitad de las pequeñas y medianas empresas del país evalúa reducir su personal en los próximos meses como consecuencia directa de la crisis económica nacional, que impacta en la actividad, el consumo y las expectativas del sector.
El dato surge de un relevamiento elaborado por la Fundación Observatorio PyME, que reflejó un fuerte deterioro en el clima empresarial. Según el informe, el bde las firmas indicó que probablemente reducirá su plantilla, mientras que el 18,5% aseguró que ya tomó esa decisión, lo que eleva el total a cerca del 50%.
El estudio también advirtió que el 41,9% de las pymes ya redujo personal en los últimos seis meses, consolidando una tendencia de ajuste vinculada a la caída de la actividad económica y la debilidad del mercado interno.
En ese contexto, el deterioro de las expectativas es marcado: la proporción de empresarios que prevé una mejora en la economía en el corto plazo se redujo significativamente, mientras crece la percepción de un escenario más adverso, lo que impacta en decisiones de inversión y empleo.
A esto se suma un consumo en retroceso que agrava el panorama del sector, con caídas en las ventas minoristas y la mayoría de los rubros en terreno negativo. En paralelo, la presión impositiva se consolidó como una de las principales preocupaciones de las empresas, incluso por encima de la inflación.
Las pymes, que representan un pilar clave del empleo en Argentina, enfrentan así un escenario complejo marcado por la incertidumbre y la falta de recuperación de la economía.

