El cierre de Rioja Textil dejó a 17 familias sin sustento y elevó la cifra de despidos industriales en La Rioja a niveles críticos.
El dirigente sindical Gustavo Castro señaló que Rioja Textil es la quinta empresa en cerrar en este período. En los últimos tres años cerraron empresas textiles como Jorge Matz de Chamical, la planta de Hilados, Textilcom, Victoria Outdoor, Luxxo y ahora Rioja Textil. Solo estas fábricas de confección dejaron a más de 350 trabajadores sin empleo en la capital y el interior.
El panorama actual exhibe una capacidad ociosa alarmante en las plantas que aún permanecen abiertas. Las empresas ajustaron su plantel para adecuarlo al bajo nivel de producción. Castro contrastó la realidad con el pasado cercano de crecimiento industrial: “Hace tres años se anunciaba la radicación de una empresa cada mes; hoy, todos los meses se anuncia el cierre de una empresa”, lamentó el dirigente.
El conflicto ahora se centra en las indemnizaciones. La empresa ofreció abonar el 50% de lo correspondiente, pero el sindicato rechazó la propuesta y reclama el 100% de lo que dicta la ley para los trabajadores afectados.
Mientras tanto, la caída del consumo y la apertura indiscriminada de importaciones continúan amenazando las fuentes de trabajo remanentes. La industria nacional no logra sostener sus puestos frente a productos que llegan desde China o Indonesia.

