El presidente del Centro Comercial e Industrial de Paraná en Entre Ríos, Mauricio Benintende, advirtió sobre la fuerte contracción que atraviesa el comercio en la capital entrerriana, donde ya se registran más de 100 locales cerrados en el microcentro. Según explicó, la situación responde al impacto de la recesión nacional, que se refleja en la caída del consumo, el aumento de costos operativos y el endeudamiento de pequeños y medianos comerciantes.
El dirigente sostuvo que la crisis económica nacional continúa agravándose y que el impacto ya se observa en galerías, paseos comerciales y locales de la Peatonal San Martín y sus calles transversales. Detalló que el relevamiento incluyó la zona peatonal y sectores semipeatonales del centro de Paraná. “Si hacemos dos o tres cuadras para cada lado, superamos con un 20% más”, señaló.
La situación también se evidencia en espacios comerciales como los shoppings Paso del Paraná y La Paz, además de la galería Almendral. El dirigente remarcó que la crisis se sigue profundizando y que no existe una única causa detrás de los cierres.
Entre los principales problemas mencionó “la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, el incremento de tarifas y servicios, la presión tributaria y el aumento de costos logísticos vinculados al contexto internacional” por el conflicto bélico en Medio Oriente. “La crisis se sigue agravando”, insistió Benintende, quien además subrayó que Paraná es una ciudad “netamente administrativa”.
Apertura de importaciones y cambios en el consumo
En este sentido, comparó la situación con Santa Fe, que recibe mayor movimiento económico por la actividad industrial y agropecuaria de localidades cercanas. También advirtió que muchos comerciantes y pequeñas empresas llegaron a tomar créditos para pagar salarios y sostener la actividad. “Cuando uno llega a eso, el endeudamiento por tratar de sobrevivir termina siendo un lastre que destruye todo”, expresó.

Consultado sobre las ventas online, reconoció que existe influencia de las plataformas digitales y del cambio en los hábitos de consumo. Sin embargo, rechazó que sea el único motivo de la crisis: “El problema es competir en igualdad de condiciones”, sostuvo.
Además, cuestionó las diferencias entre pequeños comercios y grandes plataformas internacionales, especialmente las vinculadas a productos importados desde China. “No tengo duda de que de la crisis se puede salir y rápidamente, pero siempre en función de que las oportunidades y las reglas sean iguales y exigibles de la misma manera para todos”, apuntó. Y agregó: “Mi libertad termina donde empieza la del otro. Cuando no hay reglas iguales para todos, sucede lo que estamos viviendo”.

