El consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad durante abril y extendió la tendencia negativa registrada desde comienzos de año. Según el último informe de Scentia, las ventas de productos de la canasta básica presentaron una caída del 3,8% interanual en el conjunto de canales comerciales relevados.
El estudio incluyó alimentos, bebidas, artículos de limpieza y productos de tocador. Aunque el dato reflejó una desaceleración respecto de marzo, cuando la baja llegó al 5,1%, el mercado todavía no logró una recuperación sostenida.
Los indicadores de la caída del consumo masivo
Con el resultado de abril, el acumulado del primer cuatrimestre registró una caída del 3,3%. Los supermercados y mayoristas exhibieron una caída idéntica del 4,5% frente a abril de 2025. A su vez, los autoservicios independientes retrocedieron 3%.
Además, el canal K+T, integrado por almacenes y kioscos, continuó en terreno negativo con una baja interanual del 4,8%. El informe mostró así un deterioro extendido en la mayor parte de los canales tradicionales de venta.
Sin embargo, dos segmentos escaparon a esa tendencia. Las farmacias registraron un leve crecimiento del 0,1%, mientras que el comercio electrónico volvió a destacarse con un fuerte incremento del 40,4% interanual.
Según Scentia, el desempeño positivo del e-commerce mantuvo la tendencia observada durante los últimos meses. No obstante, la consultora aclaró que la leve retracción frente a marzo respondió al efecto calendario, debido a que ese mes tuvo un día más.
El informe también analizó el comportamiento de los precios dentro de la canasta básica. En ese sentido, destacó que el precio promedio ponderado desaceleró su ritmo de aumento y acumuló una suba del 21% en los últimos doce meses.
Ese porcentaje quedó diez puntos por debajo de la inflación general. Para la consultora, la desaceleración inflacionaria registrada en abril podría favorecer una recuperación del consumo en los próximos meses si la tendencia logra sostenerse.

