El Ejército de Israel afirmó este jueves que inició ataques contra infraestructuras de Hezbollah en la ciudad de Tiro, en el sur del Líbano, en medio de una nueva escalada regional que involucró también a Irán y Estados Unidos.
El bombardeo ocurrió apenas un día después de que Israel confirmara la muerte de Mohamed Odeh, nuevo jefe del brazo armado de Hamas en Gaza. Además, coincide con un escenario de máxima tensión por los recientes enfrentamientos entre Washington y Teherán.
En redes sociales comenzaron a circular imágenes de una fuerte explosión sobre un edificio en Tiro. Los videos mostraron intensas columnas de humo elevándose sobre la ciudad libanesa tras el impacto.
La Fuerza Aérea israelí informó que durante la operación atacó un total de 135 objetivos. “Durante la noche, la Fuerza Aérea atacó alrededor de 15 infraestructuras militares que los terroristas de la organización Hezbollah utilizaban para promover planes en el área de Tiro”, publicó Israel en un comunicado oficial.
En paralelo, un soldado israelí murió y otros dos resultaron heridos durante un ataque con drones de Hezbollah en la frontera norte de Israel. Según informó The Times of Israel, las Fuerzas de Defensa interceptaron otro vehículo aéreo no tripulado en el sur del Líbano.
La escalada entre Irán y Estados Unidos
Mientras tanto, el conflicto se amplió hacia el Golfo Pérsico. El gobierno de Kuwait alertó que interceptó drones y misiles provenientes de Irán que tenían como objetivo una base militar estadounidense ubicada en ese país.
Minutos antes, la Guardia Revolucionaria iraní había confirmado el lanzamiento de proyectiles. La ofensiva ocurrió luego de una nueva operación militar de Estados Unidos contra objetivos iraníes.
Además, Estados Unidos confirmó que derribó cuatro drones iraníes y lanzó ataques contra una base terrestre en Bandar Abbas, en el sur de Irán. La operación representó la segunda ofensiva de este tipo en apenas una semana.
El operativo destruyó “cuatro aeronaves no tripuladas que representaban una amenaza en el estrecho de Ormuz”. Además, el Ejército estadounidense bombardeó “una estación iraní de control terrestre” que “estaba a punto de lanzar un quinto dron”.
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó posteriormente el ataque en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Bandar Abbas. Según indicó la agencia estatal IRNA, Irán respondió con una ofensiva sobre la base aérea desde donde partió el ataque estadounidense.
“Tras la agresión perpetrada por el Ejército estadounidense invasor contra una posición en las afueras del aeropuerto de Bandar Abbas mediante proyectiles aéreos, la base aérea estadounidense que sirvió de origen al ataque fue atacada a las 4.50 de la mañana (hora local)”, señalaron autoridades iraníes.
En medio de la tensión, también surgieron versiones sobre un posible acuerdo entre Washington y Teherán vinculado al estrecho de Ormuz. Medios iraníes afirmaron que ambas partes analizaban restablecer el tráfico comercial marítimo y reducir la presencia militar estadounidense en la región.
Sin embargo, la Casa Blanca rechazó esas versiones. “Este informe de medios controlados por Irán no es cierto y el memorando de entendimiento que ‘difundieron’ es una total invención. Nadie debería creer lo que está publicando la prensa estatal iraní. Los hechos importan”, expresó Washington a través de la red X.
Agencias AFP y AP y La Nación.

