Un grupo de trabajadores de la empresa Neumáticos Ruiz, en Córdoba, cumple 100 días de acampe frente a la planta que permanece cerrada desde el 8 de febrero. El conflicto involucra reclamos por salarios adeudados, despidos sin indemnización y la exigencia de reactivación de la actividad productiva.
La firma, con casi 85 años de trayectoria dedicada al recapado de neumáticos para transporte pesado y maquinaria vial, empleaba a 85 personas antes del cierre. Según los trabajadores, la caída en la actividad estuvo vinculada al impacto de las importaciones y a la baja en la demanda del sector.
El establecimiento entró en concurso de acreedores y, de acuerdo a la versión empresarial, la falta de financiamiento y las restricciones judiciales complicaron la continuidad de la producción. En este contexto, más de 50 trabajadores fueron desvinculados, muchos de ellos sin recibir telegramas formales de despido.
Desde el sindicato SUTNA denuncian que varios empleados fueron presionados para aceptar acuerdos de salida con montos muy por debajo de las indemnizaciones correspondientes. También advierten que la situación dejó a numerosos trabajadores en condiciones económicas críticas.
El acampe comenzó el 3 de marzo frente a la planta, donde los empleados sostienen una olla popular diaria. Allí organizan comidas comunitarias y actividades solidarias para afrontar la falta de ingresos y sostener a sus familias en medio del conflicto.
A lo largo de estos meses, muchos trabajadores debieron recurrir a changas, aplicaciones de reparto y trabajos informales para sobrevivir. Algunos denunciaron además la pérdida de cobertura de salud y dificultades para acceder a tratamientos médicos esenciales.
En paralelo, se alcanzó un acuerdo judicial que prevé la posible reapertura de la planta y la reincorporación escalonada de parte del personal, además del pago de salarios adeudados. Sin embargo, los trabajadores mantienen la protesta a la espera de que las promesas se concreten.
Mientras aguardan definiciones, el acampe continúa como símbolo del reclamo y de la incertidumbre laboral en el sector. La comunidad local y organizaciones sindicales acompañan la protesta con donaciones y actividades solidarias para sostener la situación.

