Biofábrica Misiones S.A. profundiza su compromiso con la innovación y el desarrollo productivo de la provincia a través de la producción de rizomas semilla de jengibre en el Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas de San Vicente. Durante todo el mes de julio las reservas del material de plantación permanecen abiertas, mientras que las entregas se concretan en agosto, en coincidencia con la época recomendada para el inicio del cultivo.
La disponibilidad de rizomas semilla producidos bajo condiciones controladas constituye una oportunidad para que los productores misioneros incorporen un cultivo con creciente proyección comercial. El material permite además la diversificación de los sistemas productivos y el acceso a insumos con altos estándares de calidad sanitaria y genética.

Una particularidad central de estos rizomas es su condición libre de fusariosis, un aspecto fundamental para el inicio del cultivo. A su vez, el material se entrega inoculado con Trichoderma asperellum, con el objetivo de mantener el control sanitario y sumar una barrera preventiva adicional.
El presidente de Biofábrica Misiones, Federico Miravet, señaló que la iniciativa forma parte de una estrategia de desarrollo basada en la innovación aplicada al sector agropecuario. En ese marco, afirmó que “en Biofábrica trabajamos para acercar soluciones concretas a las chacras. La producción de rizomas semilla de jengibre es un claro ejemplo de cómo generar nuevas oportunidades económicas para Misiones, promoviendo cultivos con alto potencial de crecimiento y mayor valor agregado”.
La declaración del titular del organismo se enmarca en un objetivo más amplio: la incorporación de cultivos con proyección comercial para el fortalecimiento del entramado productivo provincial.
El trabajo técnico en San Vicente para la puesta el valor del jengibre y otros cultivos
La gerenta general de Biofábrica Misiones, Luciana Imbrogno, resaltó el trabajo técnico que se lleva adelante en el Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas. Al respecto, remarcó el objetivo de “ofrecer no solamente material de calidad, sino también nuevas técnicas y herramientas para profundizar su implementación en las chacras”.
En ese marco, Imbrogno puso en valor el trabajo integrado del Centro en jengibre, cúrcuma, maracuyá y pino. Días atrás, incluso, se realizó una capacitación destinada a productores y productoras sobre el uso y la instalación de estos sistemas integrados.
El sistema propone un consorcio de cultivos en el que cada componente cumple una función complementaria. El pino y el maracuyá aportan sombra natural al jengibre y a la cúrcuma, con la consecuente reducción de la necesidad de inversión en media sombra artificial, mientras que el pino funciona además como soporte para la espaldera del maracuyá.
Sobre este punto, Imbrogno explicó que “este modelo permite disminuir costos de infraestructura y abrir nuevas posibilidades de diversificación para productores que cuentan con áreas forestadas o montes aptos para este tipo de manejo agroecológico”.
Desde Biofábrica Misiones remarcan que la disponibilidad de rizomas semilla de calidad forma parte de una política orientada al fortalecimiento de cadenas productivas emergentes, con la incorporación de conocimiento, innovación y transferencia tecnológica para el sector agropecuario. Quienes estén interesados en realizar reservas o consultar disponibilidad pueden comunicarse al teléfono 3764152545.
Un cuadernillo técnico para las chacras
Según el Documento Técnico sobre Jengibre elaborado por el equipo de la Subsecretaría de Desarrollo y Producción Vegetal del Ministerio del Agro y la Producción, la calidad del rizoma semilla constituye uno de los factores determinantes para el éxito del cultivo. Esta condición influye de manera directa sobre la emergencia, el vigor de las plantas, la sanidad y los rendimientos finales.
El cuadernillo también detalla las ventajas productivas del jengibre: el cultivo se adapta de forma adecuada a las condiciones agroecológicas de Misiones, posee una demanda sostenida en el mercado interno y externo, y ofrece múltiples alternativas de comercialización. Puede venderse como producto fresco o destinarse a procesos de agregado de valor, con la elaboración de infusiones, especias, productos deshidratados, bebidas, dulces, aceites esenciales y otros derivados.
Su incorporación representa además una alternativa estratégica para la diversificación de las chacras misioneras. El cultivo permite la ampliación de la oferta hortícola provincial y la generación de nuevas oportunidades para la agricultura familiar y los emprendimientos agroindustriales.
El Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas, ubicado en San Vicente y dependiente de Biofábrica Misiones, tiene entre sus principales objetivos la demostración de que es posible producir a escala, con calidad y continuidad, además de la validación de tecnologías para su apropiación por parte de productores y productoras. En el lugar se cultivan diversas especies —tomate, pimiento, pepino, melón, sandía y frutilla, entre otras— y se validan tecnologías como la hidroponía, la semihidroponía, sistemas constructivos de invernaderos, captación de agua, riego eficiente, híbridos e injertos, con una proyección puesta en la innovación y la autosuficiencia territorial.

