El psicólogo Carlos Díaz, quien atendía a Diego Maradona antes de su muerte, declaró este jueves por tercera vez en el juicio. Aseguró que, al comenzar su intervención, dio por sentado que en la casa no habría bebidas alcohólicas y que intentó garantizar esa condición.
“Cuando intervine, tomé como garantía que no haya alcohol en la casa. Traté de garantizar que no hubiera alcohol en la casa”, afirmó ante el tribunal. Además, volvió a despegarse de las decisiones médicas y de la definición de la internación domiciliaria.

En este sentido, Díaz mostró conversaciones entre Leopoldo Luque y Agustina Cosachov previas a su incorporación al tratamiento. Con esos mensajes buscó sostener que no tuvo participación en la decisión de la internación domiciliaria ni en los aspectos médicos del caso.
Al iniciar su exposición, explicó que quería profundizar sobre cuatro ejes: la internación domiciliaria, su vínculo con Maximiliano Trimarchi y los chats que intercambió con él, el rol de los acompañantes terapéuticos y, finalmente, demostrar que nunca tuvo injerencia en las decisiones médicas vinculadas al tratamiento del Diez.
En esa línea, leyó mensajes entre Luque y Cosachov del 24 de octubre de 2020, antes de conocer personalmente a Maradona. Según relató, cuando se incorporó al tratamiento tomó como garantía que en la casa de Tigre no hubiera alcohol y buscó asegurarse de que esa condición se cumpliera.
La salud de Maradona
Más adelante, se refirió al estado de salud del exfutbolista y afirmó que, al comenzar a atenderlo, “estaba tomando bastante menos alcohol que antes, pero con peores consecuencias”. También destacó el rol de los acompañantes terapéuticos, cuya función principal era contener al paciente y ayudar a impedir que volviera a consumir. Asimismo, aseguró que el pronóstico era “muy bueno” y que Maradona tenía conciencia de su enfermedad. “Acá el tema era que Maradona no se desestabilizara por nada”, sostuvo ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.

El psicólogo reveló que mantenía un grupo de WhatsApp con familiares de Maradona en el que se compartían mensajes sobre la evolución del tratamiento. En ese contexto, defendió el trabajo del equipo y afirmó: “Éramos todos obstáculos entre el paciente y el consumo. Es lógico que eso pasara, pero hicimos lo correcto”.
La defensa de Díaz
Díaz insistió en que nunca intervino en las decisiones médicas. Señaló que conoció a Luque y Cosachov el 29 de octubre de 2020, confió en el criterio de ambos y remarcó: “No tuve influencias en la parte médica de Maradona, ni tampoco hubiese podido si así quisiera hacerlo”. En el tramo final, defendió el tratamiento y sostuvo que el único objetivo era lograr que Maradona abandonara el consumo de alcohol. “El único plan fue lograr un tratamiento abstencionista para Maradona. Lo volvería a hacer, estoy convencido de este modo de trabajar. El camino es este y no hay otro”, afirmó.
También recordó el día de la muerte del exfutbolista y aseguró que, junto a Cosachov, evaluaban trasladarlo “cuanto antes” a Estancia Chica. “Ese mediodía iba con Cosachov hablando de que cuanto antes teníamos que lograr llevarlo a Estancia Chica. Llegué y me encontré con que estaba de esa manera”, relató.
Por último, Díaz sostuvo que no podría haber evitado el desenlace fatal. “No pude haber hecho nada distinto para impedir un cuadro cardíaco. Me hubiese encantado tener el conocimiento para poder hacerlo, pero no lo tengo”, concluyó.

