La yerba mate misionera dio un paso estratégico en uno de los mercados más grandes del mundo. India incorporó oficialmente el producto a su Código Alimentario. El vicepresidente de Piporé, Jerónimo Lagier, sostuvo en una entrevista a LT17 Radio Provincia que la nueva clasificación representa “un notición” para toda la cadena productiva. Explicó que, al contar con un código propio, “la yerba deja de ser una excepción y sale del nomenclador de los tés”, lo que permite reducir los aranceles a cerca del 30% y agilizar la operatoria comercial con uno de los principales consumidores de infusiones del mundo.
Esta decisión habilita las importaciones comerciales regulares desde Argentina, reduce significativamente los aranceles de ingreso y elimina las autorizaciones especiales que hasta ahora retrasaban cada operación de exportación.
La medida fue aprobada por la Food Safety and Standards Authority of India (FSSAI), luego de un trabajo conjunto entre el Senasa, la Cancillería argentina, las provincias productoras y empresas del sector yerbatero. Hasta ahora, la yerba mate era considerada un producto excepcional dentro del nomenclador de los tés, situación que obligaba a gestionar permisos para cada embarque y afrontar aranceles superiores al 130%.
India, un mercado que requerirá inversiones y promoción
Lagier advirtió que la apertura comercial, por sí sola, no garantiza un crecimiento inmediato de las exportaciones. Según explicó, ahora comienza una etapa en la que será necesario invertir para posicionar el producto entre los consumidores. India cuenta con alrededor de 1.700 millones de habitantes, una población mayoritariamente joven y con un fuerte hábito de consumo de infusiones.
“En promedio, consumen cuatro tazas por día y, durante la época de los monzones, algunas regiones llegan hasta veinte. La diferencia de sabor con el té no será un impedimento porque ellos acostumbran mezclar distintas especias y esencias”, explicó, al señalar que las propiedades saludables de la yerba mate pueden transformarse en su principal carta de presentación.

El directivo destacó además que el proyecto demandó más de una década de gestiones. Recordó que las primeras acciones comenzaron alrededor de 2014 y que se optó por ingresar la yerba como un alimento y no como un producto medicinal. “Sabíamos que iba a llevar más tiempo, pero era la forma correcta de entrar al mercado. La pandemia frenó el proceso y ahora finalmente se concreta con un nomenclador propio”, señaló.
El puerto de Posadas suma competitividad
Lagier consideró que la nueva etapa también puede potenciar el rol del puerto de Posadas en la logística exportadora. A su entender, contar con un servicio regular permitirá reducir costos y mejorar la competitividad de los embarques hacia mercados lejanos como India. “También implica una menor huella de carbono, un aspecto que cada vez pesa más en las certificaciones internacionales”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que Piporé ya comercializaba pequeños volúmenes de yerba hacia India, aunque las restricciones impedían desarrollar plenamente ese mercado. “Teníamos pedidos en stand-by esperando estos cambios de nomenclatura. Ahora podrán avanzar y servirá para medir cómo responde esta nueva etapa comercial“, indicó.
Para el empresario, el verdadero desafío será construir la demanda en un mercado de enorme escala. “En los primeros estudios apuntábamos apenas al 8% del 10% de la población india que compra en mercados formales, y ese segmento ya equivalía al doble de la población argentina. Las posibilidades que se abren son enormes, pero hay que trabajar con seriedad e invertir para aprovecharlas”, concluyó.

