La escalada en Medio Oriente abrió un nuevo frente de tensión diplomática y militar con el Reino Unido en el centro de la polémica. El régimen iraní lanzó una amenaza directa contra la Familia Real británica y advirtió que podría atacar la base aérea de RAF Fairford, en Inglaterra, tras denunciar que fue utilizada por Estados Unidos para operaciones contra territorio iraní.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) difundió un comunicado en el que aseguró que cualquier instalación empleada para acciones militares contra Irán será considerada un “objetivo legítimo”. La advertencia estuvo dirigida tanto al gobierno británico como a la monarquía.

El rol de Estados Unidos en la crisis
La tensión se intensificó después de que el primer ministro Andy Burnham autorizara la continuidad de un acuerdo que permite a Estados Unidos utilizar bases militares británicas para operaciones vinculadas con la seguridad en Medio Oriente. En esta línea, RAF Fairford, ubicada en Gloucestershire, funciona como base avanzada de la Fuerza Aérea estadounidense en Europa.
Según el sitio Axios, un bombardero B-1 despegó desde esa instalación el martes en una misión contra objetivos relacionados con el CGRI. Sin embargo, no se confirmó oficialmente cuál fue su destino ni el blanco específico de la operación.
Ante las amenazas iraníes, el gobierno británico respondió con firmeza. “Nuestras Fuerzas Armadas están preparadas para proteger al Reino Unido de cualquier tipo de ataque, ya sea en nuestro territorio o desde el extranjero”, afirmó un portavoz oficial. Además, Londres destacó que mantiene un sistema permanente de defensa aérea y antimisiles apoyado por la Royal Navy, el Ejército británico y la Royal Air Force, en coordinación con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan).
La respuesta firme del gobierno británico
Por razones de seguridad operativa, las autoridades británicas evitaron comentar sobre posibles operaciones militares realizadas por fuerzas extranjeras desde territorio nacional. En este sentido, la advertencia iraní reabrió el debate sobre la protección de algunos integrantes de la Casa Real.

El príncipe Harry, veterano de la guerra de Afganistán, no cuenta actualmente con protección policial automática cuando visita el Reino Unido. Asimismo, el Comité Ejecutivo para la Protección de la Realeza y Personalidades (RAVEC) debía revisar este año su esquema de seguridad, aunque el proceso aún no concluyó.
La posibilidad de que la monarquía británica sea mencionada de forma directa en los mensajes iraníes incrementó la atención sobre las medidas de protección de los miembros de la realeza. Además, la advertencia llega en un contexto de creciente presencia militar estadounidense en Medio Oriente y de nuevos episodios de violencia en la región.
En este sentido, los hutíes, aliados de Irán, atacaron dos petroleros saudíes en el mar Rojo y anunciaron acciones en el estrecho de Bab el-Mandeb. La situación impulsó una suba del precio internacional del petróleo, que superó los 100 dólares por barril. El Reino Unido enfrenta ahora el desafío de reforzar su seguridad interna mientras las tensiones regionales amenazan con repercusiones directas en territorio británico.

