El presidente de Estados Unidos Donald Trump volvió a poner el foco en la crisis migratoria, esta vez con la situación ocurrida en Ceuta, España, como ejemplo. El líder republicano advirtió sobre la posibilidad de un escenario similar en su país si los demócratas ganan las elecciones presidenciales de 2028. “Es terrible. Recuerden esa imagen. Eso nos va a pasar a nosotros en tres años si el bando equivocado llega al poder”, sostuvo Trump en diálogo con Fox News. Además, remarcó: “Si los demócratas llegan al poder, no vivirán una vida muy buena”.
El cierre de la frontera sur de Estados Unidos a la inmigración ilegal es uno de los hitos que exhibe la administración Trump. El mandatario se vanagloria de la reducción prácticamente a cero, desde su vuelta al poder, de la cifra de migrantes no autorizados que logran el ingreso al país. Las imágenes de caravanas de migrantes, o de estampidas caóticas en la frontera, fueron uno de los factores que reforzaron la candidatura de Trump. Según los sondeos, estas imágenes le permitieron la segunda victoria en la presidencia.
Trump mantiene, por otro lado, un duro enfrentamiento diplomático con el gobierno español de Pedro Sánchez, uno de los más hostiles a su agresiva diplomacia. Estados Unidos considera a España un mal socio dentro de la OTAN, a raíz de la negativa de Sánchez al aumento del gasto militar al 5% del PBI, como el resto de los miembros de la alianza.
Sánchez se opuso además al uso de las instalaciones militares estadounidenses en territorio español para la ofensiva contra Irán. El mandatario español también criticó con fuerza la muerte de civiles en Gaza por parte de Israel.
El colapso en Ceuta: miles de migrantes cruzaron desde Marruecos
La ciudad autónoma de Ceuta atraviesa una grave crisis tras el cruce masivo de migrantes desde Marruecos. Según datos oficiales, cerca de 60.000 personas ingresaron en apenas 24 horas, aunque el Gobierno español redujo la cifra a 50.000. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, pidió la declaración de emergencia nacional y el despliegue del ejército en la frontera.
El ingreso se produjo tanto a nado como a pie por el espigón del Tarajal. La situación desbordó a las fuerzas de seguridad españolas, que debieron la retirada del cordón policial ante la magnitud de las llegadas. Los sindicatos policiales SUP y Jupol denunciaron la inacción de las autoridades marroquíes, y la Guardia Civil recuperó los cuerpos de al menos 41 migrantes que murieron ahogados.
Reacciones políticas y repatriaciones masivas
La crisis generó repercusiones internacionales. Italia propuso el cierre del espacio Schengen a España, mientras que la Casa Blanca atribuyó la situación a las “políticas globalistas de extrema izquierda” del gobierno de Pedro Sánchez.
El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, informó que hasta las 13:00 del viernes más de 25.000 migrantes ya habían regresado a Marruecos, con devoluciones a un ritmo de 150 personas por minuto. El gobierno central activó la comisión de asilo para la aceleración de los expedientes de expulsión y la facilitación de la repatriación de quienes ingresaron de manera irregular.
España y Marruecos acordaron la revisión e implementación de medidas para la entrega de migrantes a la brevedad, en un intento por la contención de la crisis y el restablecimiento del control en la frontera.

