Lo que comenzó como una serie de reclamos por ruidos molestos terminó al descubierto como un punto de acopio de objetos robados. Ocurrió este sábado en el barrio Szczensny de Apóstoles, donde la Policía allanó una vivienda tras las reiteradas quejas de los vecinos y secuestró diez parlantes portátiles e instrumentos musicales de procedencia ilícita.
La investigación se inició por las constantes llamadas de los frentistas de la zona, quienes denunciaban que en el inmueble sonaba música a un volumen insoportable durante horas. Cada vez que un patrullero llegaba al lugar, los ocupantes bajaban el sonido, pero ni bien los uniformados se retiraban, volvían a encender los equipos y hasta colocaban los parlantes en el patio para molestar al vecindario.
Con las pruebas recolectadas sobre el accionar reiterado, el Juzgado de Paz de Apóstoles emitió una orden de allanamiento que ejecutaron efectivos de la Comisaría Primera.
Durante la inspección del inmueble, los agentes hallaron y secuestraron diez parlantes, un teclado, una guitarra criolla, un bajo eléctrico y un ukelele. Los residentes de la propiedad no pudieron acreditar la compra de los equipos y las primeras averiguaciones apuntan a que los elementos están vinculados a distintos robos registrados en la zona.
Los investigadores establecieron que la pareja que habita la vivienda cuenta con antecedentes delictivos. Ahora la Justicia analiza si operaban como reductores de objetos robados. Las pericias continúan para identificar a los dueños de los instrumentos y no se descarta la detención de la pareja en las próximas horas.

