Colombia atraviesa una de las peores tragedias de los últimos años tras el sismo de magnitud 7,4 que golpeó al país en la mañana del lunes. El último balance oficial confirmó al menos 240 muertos, más de 1.300 heridos y unos dos mil desaparecidos, mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj en las zonas más devastadas.
El movimiento telúrico se registró a las 7:40 de la mañana con epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a unos veinte kilómetros de la localidad. El Servicio Geológico Colombiano primero informó una magnitud de 6,7, pero luego corrigió a 7,4, en línea con el reporte del Servicio Geológico de Estados Unidos. El temblor fue percibido con fuerza en Bogotá y en gran parte del país.

La ciudad de Pereira se convirtió en uno de los principales focos de las tareas de rescate. Allí se contabilizan al menos 60 muertos, amplios sectores sin electricidad y vecinos que recorren las calles con linternas para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes. “Mi ilusión es encontrar a alguien con vida, hacer lo más que se pueda”, relató Kevin Restrepo, voluntario en las labores de rescate.
En Cali, el impacto fue aún mayor: 85 muertos y 885 heridos según el último balance. El alcalde Alejandro Eder decretó un toque de queda hasta las seis de la mañana para facilitar las tareas de emergencia. “Llegar hasta acá fue impresionante, parecía el fin del mundo”, describió el socorrista Nelson Moreno, quien buscaba a una amiga entre los restos de dos torres colapsadas.
Hospitales, escuelas y aeropuertos dañados
La magnitud del terremoto provocó graves daños en la infraestructura sanitaria y educativa. Se reportaron 18 centros de salud afectados y 52 instituciones educativas dañadas, además del colapso de 61 edificios. En Cali, la Clínica Nuestra debió ser evacuada y pacientes fueron atendidos en las veredas. La OMS confirmó daños en áreas críticas del Hospital Universitario del Valle.
La infraestructura aeroportuaria también sufrió consecuencias: seis aeropuertos suspendieron operaciones tras registrar daños en sus instalaciones.

El departamento de Chocó, epicentro del sismo, reportó hasta el momento 13 muertos. Sin embargo, el acceso a varias zonas permanece complicado por los daños en rutas y en el aeropuerto de Quibdó. La Cruz Roja Internacional advirtió que las tareas de rescate se dificultan por la falta de conectividad.
Solidaridad y resistencia
Vecinos y voluntarios se sumaron a los equipos oficiales para colaborar con bomberos y rescatistas. “Estamos haciendo todas las labores pertinentes para sacar a la gente con vida. Ha venido mucha gente, con dotaciones, con comida, ayudando a los bomberos”, contó el voluntario Andrés Felipe Mejía.
Mientras tanto, las autoridades mantienen el operativo de emergencia desplegado en las regiones más afectadas, con la esperanza de encontrar sobrevivientes entre los miles de desaparecidos.

