El cierre de Will Der, histórica proveedora de Puma, Adidas y Salomon, sacudió al sector textil argentino en los últimos días. La compañía bajó las persianas de sus plantas en General Pacheco y en el Parque Industrial de Las Flores, lo que significó la pérdida de 120 puestos de trabajo. La decisión se enmarca en la crisis que atraviesa la industria, presionada por la apertura de importaciones impulsada por el Gobierno nacional y el aumento de costos operativos.
En Las Flores, la planta ubicada sobre la Ruta Nacional 3 redujo su dotación de más de cien empleados desde fines de 2023 hasta llegar al cierre definitivo. Autoridades municipales confirmaron que el directorio no dará marcha atrás y que se abonarán las indemnizaciones correspondientes. Los trabajadores denunciaron deudas salariales previas y vacaciones no liquidadas.

En Pacheco, los operarios intentaron ingresar a sus puestos a comienzos de esta semana, pero se encontraron con los accesos bloqueados por seguridad privada. La empresa no emitió telegramas formales de despido y comunicó el cese de manera informal el viernes pasado. El sábado, los empleados recibieron un mensaje de WhatsApp firmado por la representación legal de la firma, donde se aclaraba que no estaban desvinculados sino “suspendidos”. La promesa fue establecer contactos individuales para acordar salidas.
Fundada en 2006, Will Der nació para impulsar la confección nacional tras la crisis de 2001. La firma sumó como socio al exjugador y entrenador de Los Pumas, Santiago Phelan, y se convirtió en un confeccionista clave de indumentaria deportiva para marcas como Vans, la línea Weis y la licencia de Jockey International. Incluso confeccionó prendas para delegaciones argentinas en los Juegos Olímpicos.
La industria textil en retroceso
El colapso de Will Der no es un hecho aislado. Empresas como Texilo, Dass, Amesud, Textilana y la dueña de Mauro Sergio también atraviesan cierres y suspensiones. En Catamarca, la textil Sabri, proveedora de Zara y Puma, despidió a ochenta operarios mediante mensajes de WhatsApp. El panorama refleja un deterioro generalizado.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), la utilización de la capacidad instalada en la industria textil cayó por debajo del 45%. El tejido y la confección operan apenas al 38% de su potencial. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) registró una caída acumulada en ventas minoristas de indumentaria superior al 18% interanual, lo que derivó en un derrumbe de la confección del 28,5% y la pérdida de más de diez mil puestos de trabajo directos e indirectos. En paralelo, la Aduana y la Cámara de Importadores informaron un incremento superior al 35% en el ingreso de prendas terminadas e hilos sintéticos importados.
Los trabajadores de Will Der permanecen en estado de asamblea y esperan la intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense. El caso se suma a una lista cada vez más extensa de cierres que ponen en jaque la producción nacional y dejan a miles de familias sin sustento.

