En el marco de los decisivos avances en la causa que investiga la desaparición forzada de Mario Golemba ocurrida en 2008, el comisario general retirado Ewaldo Katz optó por abstenerse de prestar declaración indagatoria ante la titular del Juzgado Federal de Posadas, María Verónica Skanata.
Katz, quien se desempeñaba como jefe de la Comisaría de Dos de Mayo al momento del hecho, forma parte del grupo de 16 efectivos y exefectivos de la Policía de Misiones detenidos este lunes durante un amplio operativo coordinado por las fuerzas federales.
Por otro lado, la investigación completó la nómina de sospechosos alcanzados por los pedidos de detención tras la presentación espontánea de Alfredo Lorenzo Ortiz. El imputado, que al momento de los hechos se desempeñaba como agente policial en esa misma dependencia —actualmente actualmente trabaja como operador de radio—y que se encontraba prófugo desde el inicio de las medidas, se puso a disposición de la Justicia Federal. Por disposición judicial, Ortiz permanecerá alojado bajo el régimen de prisión domiciliaria con un dispositivo de monitoreo electrónico.
La hipótesis de la Fiscalía y el “pacto de silencio”
De acuerdo con las actuaciones promovidas por la Fiscalía Federal N° 2 de Posadas, los 17 imputados están acusados de haber tenido diversos grados de participación en la privación ilegítima de la libertad de Golemba, en su presunta custodia clandestina dentro de la sede policial y en maniobras posteriores tendientes al ocultamiento de lo sucedido. La pesquisa sostiene como línea principal la existencia de un presunto “pacto de silencio institucional” entre los involucrados.
Entre los elementos probatorios incorporados al expediente, múltiples declaraciones testimoniales recabadas por la Justicia ubican al joven productor rural dentro de la comisaría durante la noche del 27 de marzo de 2008. La reconstrucción formulada por los investigadores indica que la víctima habría sido trasladada esposada en las instalaciones y posteriormente retirada del predio.
Con la entrega de Ortiz, la totalidad de los acusados requeridos por el fuero federal se encuentran bajo el cuidado de las autoridades judiciales. A excepción de quien recibió el beneficio del arresto domiciliario, los restantes 16 imputados permanecen privados de su libertad e incomunicados en la sede del Escuadrón 9 “Oberá” de la Gendarmería Nacional mientras continúan las diligencias periciales.

