La crisis del consumo frutihortícola atraviesa el país de punta a punta, con una misma raíz que es la pérdida del poder adquisitivo. En ese marco, las frutas y verduras, consideradas bienes esenciales, están desapareciendo de la mesa de los argentinos.
atraviesa el país de punta a punta, con una misma raíz que es la pérdida del poder adquisitivo y una misma consecuencia: las frutas y verduras, consideradas bienes esenciales, están desapareciendo de la mesa de los argentinos.
En la provincia de Salta, Juan Russo, presidente de la Cooperativa Cofruthos, afirmó que “este último año fue muy bajo el consumo, bajó un 50%”. La situación llegó al punto de que en algunos mercados los comerciantes debieron desprenderse de la mercadería incluso por debajo del costo para evitar perderla. “Algunos tienen ofertas, pero es un precio muy alto”, indicó en diálogo con Aries FM.
Además, la caída de la actividad ya se refleja en el empleo. “Muchos chicos vienen a pedir trabajo, trabajan por el día, buscan changas, porque realmente no hay trabajo”, señaló Russo. Algunos propietarios de verdulerías barriales cerraron sus comercios y buscaron otras actividades, ante la dificultad de afrontar los costos y las pérdidas ocasionadas por la mercadería que queda sin vender.

Panorama desolador en Rosario para los vendedores de frutas y verduras
Según indica Ámbito, en el principal mercado de productores de Rosario (Santa Fe), la caída del 50% en las ventas generó un fuerte estado de alarma en el sector, habituado a una mayor concurrencia de público, sobre todo, en los inicios de la semana. “Acá no hay venta tampoco, la gente no viene a comprar, no venden las verdulerías. El estado es bastante preocupante“, aseguró Héctor Mariani, uno de los referentes del espacio comercial.
La estacionalidad juega un rol, pero este año la tendencia a la baja se profundizó sin importar las ofertas. “En el verano siempre el movimiento es distinto porque tenés el carozo que ayuda un montón”, señala el comerciante, y contrasta con la oferta invernal: “Ahora que tenés mandarina y todas esas cosas, nos salimos de ahí”. La perspectiva para el segundo semestre no es alentadora: “Yo diría que no estará nada bien”, anticipó Mariani.
En Chaco y Mendoza: “Cada vez más familias reducen la cantidad”
En el Chaco, la Cooperativa Frutihortícola registró una caída del 40% en las ventas. El dato fue proporcionado por su presidente, Américo Barúa, que este último martes fue entrevistado en Alerta Urbana y advirtió sobre la crítica situación del sector, marcada por una retracción en las ventas de entre el 30% y 40% en el último año. “Nosotros hacemos una estimación que tenemos entre un 30% y el 40% menos de ventas, es una caída enorme“, sintetizó el titular de la cooperativa “El Piso”.
Mientras que en Mendoza, el consumo de frutas y verduras atraviesa uno de sus momentos más complejos. Aunque en las últimas semanas varios productos registraron una baja en sus precios -entre ellos, tomate, zapallito italiano, zapallo redondo, pimiento, berenjena, choclo, chaucha, lechuga, papa y cebolla—, las ventas continúan disminuyendo.
Desde la Unión Frutihortícola Argentina y distintos mercados mendocinos señalaron que la demanda se encuentra por debajo de los niveles habituales. Así, la caída en las ventas provocó una baja en los precios mayoristas pero eso no alcanza para generar una recuperación significativa en el consumo.

