Un aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) se volvió viral en Brasil después de que un video lo mostrara durante la noche. Sus largas patas, cuerpo estilizado y ojos brillantes bajo la luz provocaron comparaciones con la figura popular del “lobizón”.
Las imágenes muestran al ejemplar frente a la cámara, en medio de la oscuridad. El reflejo de sus ojos y su particular silueta acentuaron el aspecto poco habitual que sorprendió a los usuarios de las redes sociales. Sin embargo, se trata de una especie característica de Sudamérica que también habita en la región de San Nicolás.
La especie también fue registrada en San Nicolás
En junio de 2024, un aguará guazú apareció en barrio California, en San Nicolás. Especialistas de Fundación Temaikèn siguieron sus movimientos porque el animal llevaba un dispositivo GPS. Luego se confirmó que había sido reinsertado en la vida silvestre cerca de un mes antes.
Guillermo Delfino, responsable del Programa de Especies Amenazadas de Fundación Temaikèn, explicó en aquella oportunidad que se trata de animales huidizos, que no buscan acercarse a las personas y que tienen hábitos principalmente nocturnos y crepusculares.
La especie también tuvo registros en localidades cercanas. En mayo de 2024, un ejemplar macho fue liberado en los humedales de Ramallo con un collar GPS para su seguimiento satelital.

Un recorrido de más de 1.300 kilómetros
Otro caso permitió conocer la capacidad de desplazamiento de estos animales. En febrero de 2025, se recuperó el collar de monitoreo de un aguará guazú que había recorrido más de 1.300 kilómetros durante ocho meses. El seguimiento indicó desplazamientos por distintos sectores de Buenos Aires y Santa Fe, con un paso por San Nicolás.
Las patas largas constituyen una de las características más reconocibles de la especie y favorecen sus desplazamientos por pastizales y humedales. Su actividad se concentra principalmente durante el atardecer, la noche y las primeras horas del día.
El aspecto que mostró el ejemplar en el video brasileño responde, en buena medida, a esas características físicas y a las condiciones de luz. Aunque su imagen pueda resultar llamativa, el aguará guazú es un animal de comportamiento reservado y suele evitar el contacto con las personas.

