Pamela Ruiz es la actual reina de la Colectividad Suiza y se prepara para representar a sus tradiciones en la Fiesta Nacional del Inmigrante, en Oberá. Su historia personal y familiar está profundamente ligada a la comunidad suiza de Oberá, forjada a lo largo de varios años y generaciones.

Su conexión con la colectividad comenzó en su infancia: du tío Aldo Ruiz ya participaba en la comisión directiva, y ella creció viendo a su familia involucrada en las actividades. Más tarde, su madrina, Marisa Ruiz, se convirtió en su gran compañera dentro de la institución.

Juntas vivieron momentos clave en la colectividad. En diálogo con canal12misiones.com, la soberana explicó que siempre encontró alegría en ayudar: “Yo, feliz de ayudar siempre. Ya sea en la caja o sirviendo un café”, recuerda sobre sus primeras experiencias.

Incluso menciona la paradoja de la entrega: “A veces, uno llega a dormir una o dos horas, pero al otro día se levanta con cara de felicidad, como si hubieras dormido rebién”. Este entusiasmo constante refleja su pasión por la colectividad, que la llevó a aceptar el rol de reina para cerrar un ciclo familiar.

Su ascendencia suiza proviene de su abuela paterna, “Cuqui” Wyss. La familia Wyss llegó desde Buro, en el cantón de Lucerna, para establecerse en Oro Verde, Misiones, donde producían yerba mate y tenían una estación de servicio. Más tarde, por temas escolares y laborales, parte de la familia se trasladó a Puerto Rico y, finalmente, a Oberá.

Además de sus ancestros, Pamela mantiene un vínculo vivo con Suiza: tiene a su hermano, tíos y primas que aún residen allí. “Siempre mandan un mensaje de aliento”, contó, y a pesar de que este año no pudo viajar por sus obligaciones como reina, los mensajes de apoyo la acompañan en su labor de representación.
Reivindicar la identidad suiza como otra forma de argentidad
Como reina, Pamela resalta la identidad de la colectividad. Para ella, “a los suizos nos representa el valor de la neutralidad, que es recibir muchas culturas con los brazos abiertos para todos“, un valor que la colectividad encarna en cada edición de la fiesta.

Respecto a la Fiesta del Inmigrante, aseguró que busca transmitir su esencia: los colores, la música y la alegría. La reina invita a todos a acercarse: “Que conozcan un poco de cada casa, nosotros lo vamos a esperar con las puertas abiertas”.

En su mensaje final, agradece a los que siempre participan, pero también se dirige a quienes nunca han ido. “Hay que animarse, que acá estamos, somos una gran familia. Y si tienen alguna duda, hay preguntar, no hay problema”, aseguró con calidez.

