Este domingo 16 de agosto se cumplieron ocho años de la sanción de la Ley de Educación Emocional, Ley VI N.º 209, aprobada por la Legislatura de Misiones en 2018. En este marco, María Inés Rebollo, coautora de la normativa, destacó su vigencia y la importancia de continuar fortaleciendo su aplicación en distintos ámbitos.
“Mantengo hoy el mismo interés que me impulsó a elaborar y presentar aquel proyecto de ley. Considero que cada día cobra mayor vigencia, porque las emociones atraviesan todos los ámbitos de nuestras vidas y requieren ser abordadas desde una mirada integral”, indicó.
Seguidamente, agregó que mantiene “el compromiso de seguir alentando a que se continúe con el tratamiento de la Educación Emocional en las instituciones educativas y en otros entornos sociales”. En ese sentido, señaló que, tal como establece el artículo 1.º de la normativa, su aplicación es transversal y contribuye a la formación integral de las personas.

Fundación Emocionar: continuidad y promoción de la Educación Emocional
La Fundación Emocionar fue creada tras la sanción de la Ley VI N.º 209 con el objetivo de acompañar y promover su aplicación en distintos ámbitos. Para ello, desarrolla talleres virtuales y presenciales, capacitaciones en inteligencia emocional y programas de desarrollo personal destinados a docentes, estudiantes y fuerzas de seguridad.
“En este camino, representa la continuidad de ese compromiso. Desde su creación, junto al equipo que la conforma, sostenemos la importancia de seguir incorporando habilidades y competencias de la Educación Emocional como herramientas para la vida”, señaló Rebollo. Además, destacó que “conocerse a uno mismo y conocer a los demás resulta fundamental para desarrollar fortalezas como la empatía y la gratitud”.
A ocho años de su sanción, la Ley de Educación Emocional mantiene su presencia en la agenda provincial a través de iniciativas que buscan fortalecer su aplicación en distintos ámbitos. Desde la Fundación Emocionar sostienen el compromiso de continuar promoviendo herramientas y competencias vinculadas con el conocimiento personal, la empatía y el desarrollo integral.

