La reunión entre representantes de Misiones, municipios de la costa del río Uruguay y autoridades de la represa Foz do Chapecó dejó nuevas precisiones sobre el manejo del agua y los límites que existen para modificar las descargas hacia el territorio argentino.
Julián Kruszelnicki, jefe de Bomberos Voluntarios de El Soberbio, explicó a Canal Doce que lograron un resultado concreto de la reunión: una mejor comunicación entre la central brasileña y las localidades ubicadas aguas abajo.
“Se sacó en limpio que se va a mejorar y hacer fluir mejor la comunicación entre la represa y los municipios de aguas abajo, la cual ya era buena pero ahora se fortaleció”, afirmó.
Además, está prevista una visita de representantes de El Soberbio y de municipios cercanos a la represa durante los próximos meses. La intención será conocer de manera directa el funcionamiento de la central y sus protocolos. “Tuvimos la charla con el gerente de la represa, Fabiano, quien fue muy claro en sus explicaciones”, señaló el jefe de Bomberos.
La propuesta de regular las descargas sigue sobre la mesa
Julián Kruszelnicki también mencionó que otro de los objetivos del encuentro fue determinar si la hidroeléctrica puede regular de forma gradual el volumen que llega al río Uruguay ante períodos de lluvias intensas.
“La respuesta no fue 100% favorable porque ellos son una represa ‘de hilo de agua’, lo que significa que no tienen embalse ni capacidad de reservorio”, explicó. El funcionario señaló que, por razones de seguridad, la central debe liberar el agua que recibe y que sus decisiones no dependen únicamente de la propia represa.
“Hay un ente, el Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) de Brasil, que regula el vertimiento de todas las represas considerando el volumen de las que están más arriba”, detalló.
Durante el encuentro, los representantes argentinos también trasladaron una propuesta surgida en El Soberbio: que el caudal pueda liberarse de manera más gradual cuando los pronósticos anticipen lluvias importantes. Kruszelnicki aclaró que la iniciativa no constituye un reclamo contra la hidroeléctrica.
“No es una queja, sino una propuesta de regulación”, sostuvo. El planteo busca evitar variaciones bruscas del nivel del río, pero su aplicación depende de las condiciones de la cuenca y de las decisiones que toma el sistema eléctrico brasileño.
“La represa no abre compuertas y larga agua porque sí; depende de condiciones climáticas y protocolos de seguridad”, explicó.
Foz do Chapecó utiliza parte del agua para sus cuatro turbinas de generación eléctrica. El resto debe salir por sus 15 compuertas de vertedero, ya que la central no posee un reservorio que permita almacenar grandes volúmenes.
El caudal de la represa no explica por sí solo las crecidas
Uno de los datos que dejó el encuentro fue la comparación entre la situación actual y la registrada en 2024.
Kruszelnicki indicó que en los últimos días el volumen de agua vertido por la represa fue casi similar al de aquel año. Sin embargo, el nivel alcanzado por el río Uruguay fue menor.
“Tuvimos un volumen de agua vertida casi igual al de 2024, pero en 2024 el río llegó a 17 metros y ahora llegó a 14,50 metros”, explicó.

Para el jefe de Bomberos, esta diferencia permite dimensionar el peso que tienen otros factores sobre el comportamiento del río, en particular las precipitaciones que se producen aguas abajo de la central.
“El nivel del río tiene muchas variables. La represa influye en el volumen, pero hay una parte muy importante de agua que cae desde la represa hacia abajo que no podemos controlar”, afirmó.
Además del caudal procedente de la hidroeléctrica, el río Uruguay recibe aportes del río Chapecó y de otros cursos de agua.
La operación depende de varias represas aguas arriba
Otro aspecto que quedó claro durante la reunión es que Foz do Chapecó forma parte de un sistema más amplio de represas ubicado en la cuenca alta del río Uruguay.
Kruszelnicki explicó que el volumen que llega a la central también depende de otras 5 o 10 represas situadas aguas arriba.
“Solo tres de esas represas tienen embalse con capacidad de almacenamiento; las demás son de hilo de agua y deben liberar lo que ingresa de forma automatizada por la ONS”, señaló.
Por ese motivo, una modificación en el régimen de descarga de Chapecó no depende únicamente de una decisión local de la hidroeléctrica. El comportamiento de toda la cuenca y las disposiciones del ONS forman parte del proceso.
El Soberbio mantiene activo su sistema de prevención
Mientras continúa el diálogo con Brasil, El Soberbio mantiene su esquema de preparación ante posibles crecidas.
“El Soberbio hoy es un ejemplo; tenemos un plan de contingencia armado y un sistema de alerta que trabaja desde 2017 a nivel provincial”, destacó Kruszelnicki.
El sistema permite anticipar escenarios de riesgo y organizar la respuesta ante una eventual evacuación.
La experiencia de los últimos días también dejó un elemento para el análisis: un volumen de agua vertida similar al de 2024 no produjo el mismo nivel del río. Para las autoridades locales, ese antecedente muestra la necesidad de observar no solo la actividad de la represa, sino también las lluvias y los aportes de los cursos de agua situados aguas abajo.
Una visita a la represa será el próximo paso
La próxima instancia prevista es una visita de representantes de El Soberbio y de municipios cercanos a Foz do Chapecó.
El objetivo será conocer con mayor detalle los mecanismos de operación de la central, sus protocolos de seguridad y el sistema de comunicación con las localidades argentinas.
Por ahora, no existe un compromiso para modificar el régimen de descarga de la represa. La novedad de esta reunión pasa por otro punto: las autoridades argentinas obtuvieron mayor información sobre las limitaciones técnicas de la central y acordaron mantener un canal de comunicación más directo antes de las próximas etapas del fenómeno de El Niño.



