La Luna llena será protagonista de un fenómeno astronómico que podrá disfrutarse desde distintos puntos de la Argentina durante la madrugada del viernes 28 de agosto. Se trata de un eclipse lunar parcial que comenzará a desarrollarse durante la noche del jueves y alcanzará su momento más destacado poco después de la 1.
El máximo del eclipse se producirá aproximadamente entre la 1.12 y la 1.14, cuando cerca del 93% al 94% del disco lunar quede dentro de la sombra terrestre. En ese momento, alrededor del 96% del diámetro de la Luna estará inmerso en la umbra, la parte central y más oscura de la sombra proyectada por la Tierra.
El fenómeno no será un eclipse lunar total, por lo que una pequeña porción de la Luna permanecerá iluminada directamente por el Sol. En cambio, la zona alcanzada por la sombra podrá adquirir tonalidades rojizas, cobrizas o amarronadas, dependiendo de las condiciones atmosféricas y del lugar desde donde se observe.
En Buenos Aires, la fase penumbral comenzará alrededor de las 22.23 del jueves 27, aunque en ese momento el cambio será muy sutil. La fase parcial comenzará cerca de las 23.34, llegará a su máximo entre la 1.12 y la 1.14 y finalizará aproximadamente a las 2.51, mientras que el eclipse completo concluirá cerca de las 4.02.
La sombra de la Tierra avanzará progresivamente sobre el disco lunar y permitirá observar cómo una parte cada vez mayor de la superficie queda oscurecida. Además del atractivo visual, el desplazamiento de esa sombra sobre la Luna ofrece una demostración directa de la forma curva de nuestro planeta.
El eclipse será visible desde todo el territorio argentino si las condiciones meteorológicas acompañan. También podrá observarse desde buena parte de Sudamérica, Centroamérica, el Caribe, México, sectores de Estados Unidos y Canadá, además de regiones de Europa occidental y África occidental.
Para observarlo no será necesario contar con telescopios ni utilizar protección especial, ya que los eclipses lunares pueden contemplarse directamente a simple vista. Lo más recomendable será buscar un sitio con poca contaminación lumínica y un horizonte despejado, especialmente hacia la madrugada, cuando la Luna estará atravesada por la mayor parte de la sombra terrestre.
El principal factor que podría dificultar la observación será la presencia de nubes o malas condiciones meteorológicas. Si el cielo permanece despejado, la madrugada del viernes 28 ofrecerá el momento más impactante del fenómeno, con casi todo el disco lunar oscurecido y apenas una pequeña franja permaneciendo iluminada.

