Dos policías de Misiones dieron un importante paso en su carrera profesional al completar satisfactoriamente una exigente capacitación de las Naciones Unidas para formar parte de los Cascos Azules. Se trata del comisario Francisco Gauto y la subcomisario Mariela Acosta, quienes superaron durante tres semanas distintas pruebas físicas, académicas y operativas junto a más de un centenar de aspirantes.
La formación se desarrolló entre el 10 y el 29 de agosto en el Centro Argentino de Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz (CAECOPAZ), en Campo de Mayo, Buenos Aires. El curso comenzó con más de 100 aspirantes de distintas fuerzas federales, policías provinciales y organismos de seguridad de países de Sudamérica, pero solo 27 cursantes lograron completar todas las instancias.
En el programa El Periodista, por Canal Doce, el subdirector del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) Francisco Gauto, destacó el proceso de selección y el nivel de exigencia de la capacitación.
“Tuvimos el privilegio, primeramente, de ser seleccionados, porque obviamente tiene su etapa de clasificación”, explicó.
Durante casi tres semanas, los efectivos combinaron contenidos académicos con ejercicios prácticos y operativos. El programa incluyó navegación terrestre, cartografía, orientación, marco legal de las Naciones Unidas, primeros auxilios, reconocimiento de explosivos, manejo de armas, técnicas de tiro, defensa personal, operaciones helitransportadas e inglés técnico.
A su vez, la jefa del Departamento de Negociación de la fuerza provincial, Mariela Acosta, describió la intensidad de las jornadas y la combinación permanente entre teoría y práctica.
“Fue un entrenamiento completo. Mucha teoría y mucha práctica también. De golpe estamos en el aula haciendo la parte práctica y de golpe estamos tirando con un fusil, por ejemplo. De golpe estamos en el aula y de golpe estamos haciendo defensa personal”, relató.
Uno de los aspectos centrales de la formación fueron los ejercicios de role play, que buscaron reproducir situaciones similares a las que podrían enfrentar los policías durante una misión internacional. Según explicó Gauto, estas prácticas permitieron trabajar en escenarios vinculados con conflictos, posconflictos y crisis.
“Se trabaja en contextos que la ONU interviene justamente en conflictos, posconflictos y crisis. Entonces, esos ejercicios de role play lo que hacían estos actores es llevarlo a la realidad, tal cual como está pasando en los países que interviene la ONU”, señaló.
Acosta explicó que los simulacros contaron con la participación de más de 400 personas ajenas a la institución, quienes representaron distintos actores que pueden aparecer durante una misión de paz.
“Los role play que hubo casi todos los días, día por medio, más de 400 personas que eran ajenas a la institución, que participaron y que se hacían pasar por diferentes actores, que los podemos encontrar en una misión X. Por ejemplo, terroristas, combatientes, insurgentes”, detalló.
Preparados para mantener o imponer la paz
La capacitación también buscó preparar a los efectivos para intervenir en los distintos escenarios que pueden presentarse en una operación internacional. Las misiones de Naciones Unidas pueden requerir tareas destinadas tanto al mantenimiento como a la imposición de la paz, por lo que los policías deben contar con herramientas para responder ante situaciones de riesgo.
En el caso de Acosta, la capacitación representó además la continuidad de una preparación vinculada con su especialidad. En 2024 realizó el curso de negociación para operaciones de paz en CAECOPAZ y, ante una eventual misión, espera desempeñarse dentro de un equipo de mediación.
“Hay dos tipos de misiones: mantener la paz o imponerla. Y ustedes tienen que estar preparados para ambos casos”, explicó.
La subcomisario ya manifestó su intención de participar de una misión internacional y se empadronó junto a otras cinco mujeres que finalizaron la capacitación. Las misiones tienen una duración de un año, con la posibilidad de extender la permanencia hasta dos.
“Mi anhelo es irme a una misión de paz”, afirmó Acosta, quien mencionó a Colombia y Chipre entre los destinos que le interesarían, mientras descartó Mali por el nivel de conflictividad que atraviesa ese país.
Un nuevo reconocimiento para Acosta
La experiencia internacional tendrá además otro capítulo para la subcomisario misionera. A fines de noviembre viajará a Montevideo, Uruguay, para participar por el premio Don Quijote La Mancha, un reconocimiento vinculado con la innovación en Sudamérica.
“Es un orgullo poder representar a la Policía de Misiones en Montevideo, Uruguay, dejando a la provincia y a nuestra querida Policía en lo más alto de nuevo”, expresó.
La aprobación del curso UNPOL representa así un nuevo paso en la formación profesional de ambos efectivos y abre la posibilidad de que sus conocimientos puedan ser aplicados tanto en una eventual misión de paz como en sus funciones dentro de la Policía de Misiones.

