La emoción brotó a flor de piel en todos los millones de fanáticos de Lionel Messi. El astro rosarino anunció su retiro de la selección argentina y generó una enorme conmoción. En medio de esta despedida del histórico número 10, uno de sus compañeros del combinado nacional realizó una sentida publicación. Enzo Fernández escribió un texto muy similar al que redactó hace 10 años. Aquella vez, el capitán amagó con renunciar tras la derrota en la Copa América Centenario. Sin embargo, hoy dedicó estas palabras para despedir a la persona que le cambió la vida para siempre.
En primer lugar, el volante surgido en las divisiones inferiores de River Plate expresó todo su sentir hacia su ídolo máximo. “Leo, cuando aquella vez dijiste que te ibas de la Selección me puse muy triste. Yo era un pibe y hacía cuentas con tu edad y la mía para ver si algún día llegaba a jugar con vos. Parece una boludez, pero lo hacía de verdad: pensaba cuántos años te podían quedar, cuántos me faltaban para llegar a Primera y soñaba con que, aunque fuera una vez, pudiéramos coincidir con la camiseta de Argentina”, escribió.
Por otro lado, el mediocampista valoró el regreso del capitán y la oportunidad de compartir grandes momentos a su lado durante estos años. “Por suerte volviste. Y la vida terminó siendo mucho más linda de lo que ese pibe podía imaginar. No solo llegué a jugar con vos. Compartimos concentraciones, vestuario, charlas, abrazos, momentos difíciles, momentos increíbles y terminamos siendo campeones del mundo juntos. Pero, sobre todo, siempre voy a agradecerte cómo fuiste conmigo desde que llegué. Yo venía con la ilusión de compartir cancha con mi ídolo y me encontré con una persona que desde el primer momento me hizo sentir uno más. Siempre tuviste una palabra, un consejo, un abrazo o simplemente la forma de hacerme sentir tranquilo cuando lo necesitaba”, agregó.

Finalmente, Enzo Fernández concluyó su largo escrito con unas sentidas palabras cargadas de gratitud hacia el número 10. “Eso no me lo voy a olvidar nunca. Hoy me cuesta imaginar la próxima concentración sin vos. Salir a la cancha y no verte adelante, con la 10. Fueron tantos años viéndote ahí que parece imposible pensarlo de otra manera. Qué suerte tuve, Leo. Qué suerte tuvo ese pibe que hacía cuentas sin saber si algún día iba a llegar a tiempo. Gracias por tratarme como me trataste, por todo lo que me enseñaste y por dejarme compartir una parte de tu historia. Te vamos a extrañar mucho, capitán”.

