El periodista Chiche Gelblung fue hospitalizado nuevamente a un mes de haber recibido el alta médica previa. La noticia se confirmó a través de las declaraciones de Pablo Montagna y Ángel De Brito, quienes detallaron el cuadro respiratorio del conductor de 82 años.
La internación responde a una medida de prevención dispuesta por el equipo médico ante el deterioro de su salud. El periodista atravesó un 2026 complejo en materia médica, con reiterados pasos por centros de salud debido a afecciones similares.

El entorno del conductor manifestó preocupación por la falta de cuidados y la resistencia al reposo domiciliario. Allegados señalaron que el periodista continúa con el uso de vapeadores y mantiene su rutina de trabajo pese a las advertencias profesionales.
El periodista Fede Flowers aportó datos en El Observador sobre el estado general del conductor tras conversar con personas cercanas a su círculo íntimo. “Está muy cansado y no afloja. Tiene una tos tremenda y siempre anda desabrigado. Es un paciente muy difícil. Está con oxígeno”, le dijeron.
La postura del conductor tras sus antecedentes médicos
A principios de agosto, Gelblung retomó sus actividades laborales en la pantalla de Crónica luego de su anterior internación. Durante esa reaparición televisiva, el periodista defendió la continuidad de sus tareas como un pilar para su recuperación física y mental.
El conductor justificó su decisión ante los televidentes con una declaración sobre la rutina diaria. “El trabajo es parte de la terapia. Hay que laburar. Mirá, Moria Casán se levanta a las seis y media de la mañana todos los días. Y es una estrella”, bromeó al aire.
Un año marcado por complicaciones de salud
Antes de ese episodio, el periodista reveló un duro comentario recibido por parte de uno de los profesionales que lo atendió. “No tengo perdón para ese tipo. Nadie le puede decir eso a un paciente”, expresó indignado sobre la frase médica que le advertía que “estaba golpeando las puertas del cielo”.
A comienzos de mayo, Gelblung sufrió un accidente doméstico que le dejó una herida y un hematoma en el rostro. El conductor decidió no dar importancia a las lesiones iniciales y continuó con sus actividades habituales.
Quince días después de aquel golpe, el periodista debió ingresar al Sanatorio Mater Dei por un cuadro de trombosis. En esa oportunidad, los médicos le colocaron un stent para resolver la complicación vascular, mientras sus allegados reiteraban que “no se cuida”.

