El endeudamiento de los hogares argentinos alcanzó en junio de 2026 a casi 21 millones de personas, mientras 5,91 millones registraban deudas en mora con bancos y billeteras virtuales. La irregularidad llegó al 12,8% dentro del sistema bancario y al 30,1% entre los proveedores no financieros de crédito.
Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa), la morosidad de las familias con bancos pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,8% en junio de 2026. En las billeteras virtuales, el incremento fue de 7,3% en noviembre de 2024 al 30,1% en junio de este año.
Del total de 5,91 millones de morosos, 2,90 millones registraban incumplimientos exclusivamente con billeteras virtuales, 1,66 millones solo con bancos y 1,36 millones tenían deudas impagas en ambos segmentos. En conjunto, la irregularidad de los hogares rondó el 15,5% durante junio.

El crecimiento de la mora golpea a más familias
En comparación con febrero de 2024, el sistema sumó 2,60 millones de nuevos deudores morosos. De ese incremento, 1,40 millones correspondieron a personas con mora exclusiva en billeteras virtuales y 1,01 millones a morosos exclusivos del sistema bancario.
Durante el mismo período, el universo total de deudores creció en 1,60 millones de personas. El informe registró una caída de los deudores exclusivamente bancarios y un aumento de quienes recurrieron a entidades no financieras.
El documento también señala un crecimiento del financiamiento mediante fintech, plataformas que permiten acceder a crédito con pocos requisitos y desde teléfonos celulares. Según sus datos, las personas endeudadas con fintech pasaron de 1,5 millones a comienzos de 2021 a más de 6 millones en 2024, mientras que entre julio de 2024 y julio de 2025 se sumaron 2,9 millones de nuevos deudores.

Préstamos y tarjetas concentran la deuda
El monto adeudado por persona aumentó 64% entre 2024 y fines de 2025, según el relevamiento citado por el documento. Además, más de 20 millones de personas tenían algún tipo de deuda dentro del denominado Sistema Financiero Ampliado y el 54,7% de la población adulta contaba con algún crédito activo.
En el segmento bancario, los préstamos personales y las tarjetas de crédito concentraban el 64,3% de la deuda familiar total a mayo de 2026 y explicaban el 73% del saldo irregular. La morosidad de los préstamos personales pasó del 3,3% en octubre de 2024 al 15,9% en mayo de 2026, mientras que la de las tarjetas subió del 1,6% al 13,1%.
El manual identifica tres procesos vinculados con esta evolución: el deterioro de los ingresos, la expansión de la digitalización financiera y la desregulación de las condiciones crediticias. El documento señala que desde diciembre de 2023 se promovió una liberalización de las tasas de interés y se relajaron restricciones y obligaciones para los prestamistas.

