Los detalles de la situación financiera de Fundición San Cayetano (FSC), una de las principales empresas metalúrgicas del país, tomaron estado público en los últimos días. La firma, radicada en Burzaco, declaró un pasivo de $34.187 millones y se encuentra bajo concurso preventivo, un proceso que había solicitado el 9 de junio de 2026 y que fue abierto por la Justicia el 24 de junio. La compañía tiene 260 empleados y cerca del 80% de su producción tiene como destino los mercados internacionales.
En el expediente judicial, FSC fijó el 18 de diciembre de 2025 como fecha de inicio de su cesación de pagos. Según la empresa, los primeros incumplimientos estuvieron vinculados con compromisos por la provisión de energía. Entre los reclamos figuran Metrogas por $70,2 millones, Edesur por $97,4 millones y Banco Nación por $561,2 millones más US$194.263. También aparecen acreencias reclamadas por Banco Provincia, Anatacio Overseas y Sandvik Solutions USA.
La compañía atribuyó el deterioro de su situación al escenario económico iniciado en 2024. “Desde principios del año 2024, la apertura de las importaciones y la revaluación de nuestro signo monetario, impulsadas por el actual modelo económico del país, nos llevó a una asfixia en el desarrollo de nuestra actividad”, sostuvo FSC en su presentación ante la Justicia.
La empresa también describió una caída significativa de la demanda. Uno de sus principales compradores redujo sus pedidos en 50%, mientras otros clientes solicitaron rebajas. A esto sumó la competencia de fabricantes chinos, que ofrecieron productos a valores de hasta la mitad de los propios, y las condiciones de financiamiento de competidores brasileños.
El costo del crédito y el deterioro de la caja
Otro de los factores mencionados por FSC fue el costo del financiamiento. La firma señaló que durante 2025 las tasas bancarias llegaron al 80% y 90% anual, en un contexto en el que su margen de rentabilidad era reducido. “El margen de utilidad es muy estrecho, rondando el 5%”, afirmó la empresa.
El cuadro financiero también quedó reflejado en 185 cheques rechazados por más de $1.000 millones. Además, los registros bancarios citados en el expediente mostraron una deuda con entidades financieras de $22.355 millones, con niveles crecientes de mora.
Fundición San Cayetano tiene una trayectoria de siete décadas. Fue fundada en 1956 por Nazareno Sforzini en Tres de Febrero y trasladó su planta al Parque Industrial de Almirante Brown en 1979. Con el paso de los años, la compañía amplió su producción hacia componentes destinados a las industrias petrolera, minera y siderúrgica.
Una firma exportadora que busca sostener su producción
Entre sus clientes figuran Ternium Siderar, Nucor Steel, Steel Dynamics, Cleveland-Cliffs, Glencore, Codelco y CSN, además de empresas de Europa, India y el norte de África. Estados Unidos constituye su principal mercado externo.
La empresa explicó que funciona como “tomadora de precios internacionales”, por lo que tiene un margen limitado para trasladar a sus productos los aumentos de costos internos. En paralelo, el balance presentado al 31 de mayo de 2026 registró activos por $83.286 millones, de los cuales $68.482 millones corresponden a bienes de uso.
Pese al nivel de endeudamiento, FSC sostuvo ante la Justicia que dispone de órdenes de trabajo suficientes para mantener sus talleres a plena capacidad durante ocho meses, incluso sin incorporar nuevos contratos. La compañía también solicitó medidas cautelares para conservar su inscripción en los registros SecoExpo y SepaImpo, que considera necesarios para preservar su actividad exportadora. El concurso preventivo abre ahora una instancia judicial para ordenar las obligaciones de la empresa y establecer las condiciones para afrontar sus deudas con los acreedores.

