Catorce marcas de pequeñas empresas y cooperativas yerbateras de Misiones formarán parte de un primer envío conjunto hacia Nueva Zelanda, con el objetivo de ampliar la presencia de la producción provincial en el exterior y facilitar el acceso de emprendimientos de menor escala a nuevos mercados.
El embarque incluirá a Encanto, Grapia Milenaria, Togué, Picada Vieja, Mimushca, Lapacho Rosa, Soberana, Yerbal Viejo, Titrayju, Tamanduá, Malbón, Salto de Moconá, León y Atardecer, con distintas que permita a pequeñas empresas y cooperativas acceder a oportunidades que podrían resultar más complejas de forma variedades y perfiles de yerba mate elaboradas en la provincia.

Una oportunidad a partir del trabajo conjunto
La iniciativa cuenta con el acompañamiento del Clúster Yerbatero y del Ministerio del Agro y la Producción, a través de la Subsecretaría de Asuntos Yerbateros. La propuesta busca generar una escala comercial que permita a pequeñas empresas y cooperativas acceder a oportunidades que podrían resultar más complejas de forma individual.
El ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, destacó el carácter asociativo de la operación. “Cuando los productores se organizan y trabajan juntos, aparecen oportunidades que individualmente serían mucho más difíciles de alcanzar”, señaló.
En esa línea, agregó: “Este envío demuestra que la yerba mate misionera tiene calidad, identidad y posibilidades concretas de llegar a nuevos mercados”.

De una marca a 14 propuestas
La posibilidad de ingresar a Nueva Zelanda surgió a partir de una relación comercial entre Titrayju y un argentino radicado en ese país, quien ya comercializaba productos argentinos. El vínculo permitió presentar otras alternativas de yerba mate producidas en Misiones.
“Nos consultó por otras marcas y decidimos ofrecerle las que forman parte del espacio. Así surgió la posibilidad de presentar una propuesta más amplia de yerba mate misionera”, explicó Mabel Acosta, integrante de la Cooperativa Agrícola Río Paraná.
De esta manera, una negociación que comenzó con una marca derivó en una propuesta conjunta de 14 empresas y cooperativas, con diferentes productos y perfiles. La experiencia también generó nuevas consultas comerciales y plantea nuevas posibilidades para la diversificación de mercados y la comercialización de la producción yerbatera misionera.

