La Comisión Electoral Central (CEC) de Rusia denunció este sábado un ataque masivo contra el sistema de voto electrónico en Moscú. La oposición considera ese mecanismo un instrumento de falsificación. “Literalmente, durante toda la noche el sistema de Moscú ha sido objeto de un ataque muy potente (…) El ataque es prácticamente continuo y es muy amplio e intensivo”, dijo Ela Pamfílova, jefe de la CEC, a la prensa local.
Sin embargo, Pamfílova aseguró que el sistema funciona con normalidad y señaló que la comisión no recibió ninguna queja al respecto. Además, pidió informar sobre la situación y defendió la transparencia del proceso electoral. “Colegas, hay que avisar todos. Nuestra misión es celebrar las elecciones de la manera más limpia posible. ¡Lo más posible!”, sostuvo la jefa de la CEC. También advirtió que de ello depende la legitimidad del proceso electoral en Rusia.
En ese contexto, Pamfílova llamó a la prensa “a no trabajar en favor de los enemigos que quieren desacreditar nuestras elecciones”, señaló. Por su parte, el grupo de piratas informáticos anónimos CikLeak aseguró haber jaqueado los servidores. Según el grupo, la CEC “creó un sistema de votación electrónica remota completamente opaco” que permite robar votos.
Por ese motivo, CikLeak llamó a los rusos a acudir a los colegios sólo “el último día de las elecciones para dificultar la falsificación de los resultados”. Mientras tanto, un 31,09 % de los votantes ya había ejercido su derecho al sufragio, según informó la CEC a las 09.05 GMT. La cifra correspondió a las primeras elecciones legislativas de toda la guerra.
Las autoridades admitieron que la mayoría de los habitantes de la capital y la región de Moscú votaron electrónicamente. Además, un 70 % de los rusos que habían solicitado la opción telemática votó de esa forma el viernes, según el gobierno.
El dato generó suspicacias entre observadores y opositores. En paralelo, el presidente ruso, Vladímir Putin, abrió el viernes las elecciones legislativas mediante el voto por internet. También votaron de esa manera el primer ministro, Mijaíl Mishustin; el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov y el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin.
Rusia Unida busca revalidar la mayoría constitucional que logró en 2016. Sin embargo, el 59 % de los rusos aboga por un pronto fin de la guerra, según una encuesta del Centro Levada.

