Un masivo corte de luz afectó este sábado a distintos barrios de la ciudad de Buenos Aires y localidades del conurbano bonaerense por motivos que aún se desconocen. En el momento de mayor impacto, casi 600.000 usuarios de Edenor y Edesur quedaron sin suministro eléctrico. Para las 22.20, el servicio de ambas compañías fue restablecido.
El apagón comenzó alrededor de las 19.47 y dejó edificios completos a oscuras, calles sin alumbrado público y semáforos fuera de servicio. En las redes sociales se registraron reclamos desde Belgrano, Palermo, Las Cañitas, Villa Urquiza, Villa Crespo, La Paternal y otros sectores de la Capital y la provincia de Buenos Aires.
En un primer relevamiento, el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrge) -ex Enre- informó que había alrededor de 519.000 clientes de Edenor y más de 77.000 de Edesur sin electricidad. Sin embargo, la cantidad de afectados comenzó a descender con el restablecimiento progresivo del servicio.
A las 22.20, según la última actualización del organismo, 3.721 usuarios permanecían sin suministro: 2.885 correspondían al área de Edenor y 836 a Edesur.
Los sectores más perjudicados en el área de Edenor
En el sector de Edenor, los cortes afectaron a Francisco Álvarez, con 910 usuarios; Bernardo Monteagudo, con 692; Belgrano, con 640; Villa Lynch, con 480; y Chacabuco, con 160. También figuraba un usuario sin servicio en Marcos Paz y otros dos en General Las Heras, por un corte programado.
Para las localidades afectadas del partido de General San Martín, el organismo estimaba que el suministro se normalizaría a la 1 del domingo. En Belgrano y Francisco Álvarez no se informaba un horario previsto. Palermo y Recoleta, que concentraban más de 22.000 afectados en la actualización anterior, ya no figuraban entre las interrupciones de Edenor.
Por otra parte, en el área de Edesur, el Enrge advirtió sobre 836 usuarios sin suministro a las 22.20. De ese total, 728 correspondían a un corte programado por tareas de mantenimiento y obras en San Francisco Solano.
Los 108 restantes eran interrupciones de baja tensión en Recoleta, con 45 afectados; Banfield, con 24; Villa Luro, con 23; Villa Fiorito, con nueve; Villa Devoto, con cinco; Lomas de Zamora y Guernica, con uno en cada localidad. No se registraban interrupciones en la red de media tensión.

La respuesta oficial de las distribuidoras
A las 21.40, Edesur informó que había normalizado el suministro tras el apagón. Según había señalado la empresa en un comunicado al que accedió LA NACION, el inconveniente se produjo por “una falla en el sistema” ajena a la compañía y afectó a clientes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), algunos de ellos dentro de su zona de concesión.
“El servicio se restituirá en etapas apenas esté subsanado el inconveniente. Pedimos disculpas por las molestias ocasionadas”, había indicado la distribuidora.
Por otro lado, Edenor señaló unos 30 minutos después del comienzo del apagón que había iniciado la recuperación progresiva del suministro. “Estamos empezando a normalizar”, indicaron desde la empresa a LA NACION. Asimismo, informaron que todavía se desconoce el motivo que provocó el corte.
Tras el apagón, comenzaron a circular en las redes sociales imágenes y videos de los lugares afectados. Uno de los registros muestra al shopping DOT, en Saavedra, a oscuras como consecuencia de la interrupción.

El impacto en la vida cotidiana de los vecinos
Mariana, una vecina de Palermo de 47 años, contó que observó el apagón desde el piso 12 de un edificio situado en la zona de la avenida Santa Fe y Bulnes, y describió la escena como una verdadera “boca de lobo”. “Nunca había visto algo así. Se veía todo oscuro de punta a punta, Santa Fe estaba negra y todo lo que nos daba la vista se veía negro”, relató.
Según explicó, incluso las torres de gran altura ubicadas a la distancia quedaron completamente a oscuras. “Fue tremendo”, señaló. Además, aseguró que la interrupción alcanzaba distintos barrios: “Nos comunicamos con amigos y familiares porque fue impresionante, y nos dijeron que hasta Belgrano y más adelante tampoco había luz. O sea, muy extendido”.
“Se escuchó como un ruido fuerte y automáticamente nos quedamos a oscuras en la calle”, le contó a LA NACION Diego, de 40 años, un puestero de flores ubicado sobre Virrey del Pino, casi Cabildo. “Me iba a quedar hasta las 10, pero ya no se puede trabajar así. Por eso puse la luz del celular en el techo y empecé a guardar”, explicó.
Victoria André, una estudiante de medicina de 25 años y vecina de Sáenz Peña, en el partido de Tres de Febrero, describió la inestabilidad del servicio en esa zona. “La luz va y viene desde las 20.45. Se cortó media hora. Es muy raro. Se escuchaban muchas sirenas”, contó.

