La actividad comercial en la capital provincial atraviesa uno de sus ciclos más complejos en el marco de las medidas de ajuste implementadas a nivel nacional. La caída de las ventas, el achicamiento de los planteles laborales y la retracción del consumo impactaron en el sector y, según el Centro de Empleados de Comercio (CEC) de Posadas, llevaron al cierre de unos 500 comercios y a la pérdida de cerca de cinco mil puestos de trabajo desde fines de 2023.

Desde dicho período, la actividad comercial comenzó a resentir la falta de dinero en el bolsillo de los misioneros, que inicialmente buscaron sostener sus compras mediante tarjetas y planes de financiación. Frente a ese escenario, el Gobierno provincial impulsa los programas Ahora Misiones para incentivar el consumo y, además, recientemente el gobernador Hugo Passalacqua dispuso reducir del 39% al 30% el tope máximo de descuentos mensuales sobre el haber neto de empleados públicos y jubilados por préstamos y otras obligaciones financieras.
El impacto ya no alcanza únicamente a los pequeños comercios de barrio, sino también a marcas consolidadas y grandes superficies con décadas de trayectoria. Entre los casos más resonantes se encuentran el cierre de locales tradicionales como la firma textil Le Utthe en el microcentro y otra histórica zapatería del microcentro.
A esto se suman despidos y procesos de reestructuración en cadenas de supermercados e hipermercados, así como el impacto judicial y las deudas salariales en cadenas de comercios de electrodomésticos como Musimundo.
Agotamiento financiero
Al respecto, el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (Ccip), Federico Panozzo, aseguró que el modelo económico nacional “propicia un agotamiento financiero que impulsa el cierre de comercios en Posadas”. El dirigente vinculó este escenario con la caída del consumo y el aumento de los costos operativos, y mencionó entre los casos recientes a Marta Decoraciones y a una reconocida casa de venta de calzados ubicada sobre calle La Rioja.
También señaló el cierre de Musimundo, que dejó a más de cien empleados sin trabajo, como parte de una situación que, según explicó, se replica en distintos puntos del país.
“Recientemente cerraron dos comercios tradicionales de Posadas, en medio de esta crisis tan prolongada y una rentabilidad muy baja o negativa en muchos casos. Enfrentaron un agotamiento financiero que los obliga a tomar esta decisión drástica”, afirmó. En ese sentido, advirtió que otros establecimientos atraviesan una situación similar y permanecen “pendiendo de un hilo”.
Foto destacada: Marcos Otaño.

