El papa León XVI encabezó este lunes un firme llamado a la paz mundial durante su homilía en la catedral de San Esteban en la ciudad de Metz. La ceremonia religiosa marcó la última etapa de su gira oficial de cuatro días por Francia.
El Pontífice definió a la paz como una necesidad urgente en la actualidad ante el surgimiento de nuevos focos de tensión. La máxima autoridad de la Iglesia Católica apeló al compromiso de la sociedad para alcanzar un entendimiento global.
“La paz, que es don de Dios, exige una respuesta por parte de los hombres en un esfuerzo compartido”, afirmó el papa en el templo de la localidad fronteriza con Alemania. El escenario elegido albergó una sangrienta batalla durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante la misa, el Santo Padre planteó un interrogante sobre el impacto de la violencia en la sociedad contemporánea. La reflexión buscó interpelar a los fieles sobre las consecuencias de las conductas hostiles entre los pueblos.
“¿Qué producen, en el mundo y en nosotros mismos, actitudes como la venganza, la represalia y el rechazo? ¿Y qué futuro para la humanidad dejan entrever las relaciones y los sistemas impregnados por las lógicas despiadadas que derivan de estas actitudes?”, preguntó el papa en su homilía.
Posteriormente, el Pontífice ofreció una respuesta basada en las lecciones que dejó el devenir de las sociedades a lo largo de los siglos. La enseñanza histórica demuestra que “no es verdad que el que comete venganza es más fuerte que el que perdona”.

La presencia de Emmanuel Macron y la agenda compartida
El presidente Emmanuel Macron ocupó un lugar en la primera fila de la catedral junto a su esposa Brigitte. La presencia del mandatario francés ocurrió tras el anuncio inicial sobre su no participación en las liturgias.
El jefe de Estado galo cambió su agenda para presenciar el oficio religioso en San Esteban. Asimismo, Macron encabezará el acto de despedida al pontífice antes de su partida de regreso hacia la ciudad de Roma.
Horas antes del oficio religioso, ambas figuras mantuvieron un encuentro en el centro Robert Schuman de Metz. En dicho espacio, la comitiva presidencial y la delegación papal participaron en el congreso ‘Las raíces de Europa y su futuro’.
Las vidrieras de Chagall y el mensaje sobre Europa
El papa recordó las obras artísticas presentes en el edificio gótico para fundamentar su mensaje de integración entre los pueblos. Las piezas de Marc Chagall sirvieron como metáfora del diálogo multicultural que requiere la región.
“Esta catedral nos dice que la luz del Señor no suprime la especificidad, sino que une historias y culturas diferentes en un único y maravilloso mosaico de paz, necesario en nuestra época, azotada por nuevas divisiones y nuevos conflictos”, afirmó.
“Contemplando estas vidrieras, aprendemos que el futuro de Europa no reside en la uniformidad, sino en la armonía de las diferencias, donde la herida del pasado se convierte en una fisura que deja filtrar la luz”, añadió. León XIV concluyó su homilía diciendo que “Metz está llamada hoy más que nunca a ser un faro de esperanza para este país, para Europa y para el mundo” antes de su retorno a Roma, tras sus visitas a París y Lourdes.

