El neurocirujano Leopoldo Luque (45), la psiquiatra Agustina Cosachov (41), la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini (57) y el médico clínico Pedro Di Spagna (53) fueron los cuatro imputados que declararon este martes en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60). Los profesionales de la salud se defendieron de su accionar y, en alguno de los casos, se señalaron unos a otros.
En la última audiencia para exhibir prueba, los primeros en tomar la palabra fueron Forlini y Di Spagna, mientras que por la tarde declararon Luque y Cosachov.
Una de las declaraciones más esperadas era la de Luque, quien se sentó ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de San Isidro, Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, una docena de veces.
El neurocirujano, que fue señalado por varios testigos como parte del equipo médico tratante de Maradona, habló primero de su relación con el ex futbolista. “Siento que se extrajeron chats de más de 100 mil y se mostraron 10 o 15 donde mostraban que yo tenía desprecio o sentimiento contra Diego, y es todo lo contrario. Cuando se sentía mal Diego me llamaba, cuando se sentía bien me echaba”.
Luque volvió a decir que no estaba con Maradona por fama ni dinero, sino porque “lo amaba y admiraba”, y también explicó cuestiones de otras conversaciones vía chat con allegados a Maradona, según informó Clarín.

Internación domiciliaria y fallecimiento de Maradona
En otro fragmento de su última declaración ante el tribunal, Luque explicó: “Yo nunca lo asumí (el rol de médico clínico) ni lo ejercí durante la internación domiciliaria. Di Spagna indicó tratamiento, algo que no hace un interconsultor, quien responde al médico tratante”.
También mencionó que Forlini cuando se refiere a hablar con médicos tratantes, dice hacerlo con Cosachov y no con él. “Yo he sido aprovechado, es lo más fácil que hay decir que Luque estaba a cargo de todo”, indicó.
“Yo no culpabilizo a nadie. Yo sostengo lo que dijeron los peritos (Pablo) Ferrari, (José Antonio) Maya y el cardiólogo (Ricardo) Iglesias, que Maradona murió de un evento súbito, agudo e impredecible. No tengo dudas”, afirmó.
Por su parte, Cosachov sostuvo que conoció a Maradona el 27 de junio de 2020 a través de Luque y que “no tenía contacto” con familiares de él. A su vez, remarcó que atendió al exjugador en dos períodos: el primero en Bella Vista y luego de septiembre a noviembre de 2020 en la Clínica Ipensa.

“Me enteré por los medios que ingresó a la Clínica Olivos y luego me comuniqué con el doctor Luque. Lo iban a intervenir por el hematoma subdural”, dijo la psiquiatra. También indicó que “el plan” era que el exfutbolista “no volviera al domicilio” tras la internación.
Hacia el final de su testimonio, sostuvo: “Quiero decir que la verdad lamentó mucho lo que pasó. Siempre traté de hacer lo que mejor sé, lo que mejor pude. Tenía un buen vínculo con el paciente, lo queríamos mucho. Pero algo que me deja tranquila, es que tengo la conciencia tranquila”.
Cómo sigue el juicio por la muerte de Maradona
La audiencia de este martes cerró la etapa de las declaraciones de los imputados. El 8 de octubre comenzarán los alegatos de la Fiscalía, mientras que el 13, 14 y 15 será el turno de las querellas.
Así, el juez Alberto Gaig leyó las pautas para las próximas jornadas e indicó que el Ministerio Público Fiscal tendrá cuatro horas para exponer, a la vez que los abogados querellantes y defensores tendrán 3 horas.
Por otra parte, el 20, el 21 y el 22 de octubre le tocará hablar a las defensas con sus fundamentos. Recién después los jueces quedarán en condiciones de deliberar. Se espera que la sentencia se conozca a fines de noviembre.
El segundo debate llega a ese tramo luego de un primer juicio anulado. El proceso original se cayó por el documental protagonizado por la entonces jueza Julieta Makintach, un episodio que derivó en la nulidad del debate y en un nuevo tribunal.

