El presidente de Energía de Misiones, Julio César Barreto, respaldó el proceso político y de gestión impulsado por el gobernador Hugo Passalacqua y afirmó que los cambios implementados en la Provincia respondieron a reclamos que los intendentes venían planteando desde los municipios. “Había que cambiar de rumbo”, sostuvo el exintendente de Montecarlo.
Para Barreto, esa modificación de orientación tiene como uno de sus principales ejes una relación más estrecha entre la Provincia y los gobiernos locales, con una distribución de recursos que contemple las necesidades de cada territorio. En ese sentido, vinculó su llegada a Energía de Misiones con una decisión política que excede el cambio de autoridades y que busca trasladar a la gestión provincial una mirada construida desde los municipios.
“Él toma ese desafío, toma decisiones con mucha humildad, criterio y valentía. Hace lo que tiene que hacer y estamos acompañando fuertemente ese proceso”, afirmó al referirse a Passalacqua en una entrevista con Noticias del 6.
“No podía hacerme el distraído”
El actual titular de Energía de Misiones reconoció que dejar temporalmente la conducción de Montecarlo para asumir al frente de la empresa provincial fue una decisión que le costó “muchísimo”. Sin embargo, explicó que la convocatoria del gobernador se produjo en un momento en el que los intendentes reclamaban modificaciones en la relación institucional con la Provincia.
“Ante la invitación del gobernador en este tiempo, no podía hacerme el distraído”, sostuvo Barreto. Y vinculó esa decisión con uno de los planteos centrales de los jefes comunales: la necesidad de una “federalización de los recursos” y de establecer una relación de ida y vuelta que permita atender con mayor rapidez las demandas de cada localidad.

La definición adquiere una dimensión política en el contexto de una etapa que el propio Gobierno provincial viene planteando como una revisión de la gestión y de su vínculo con el territorio. Barreto sostuvo que el acompañamiento al proceso no puede reducirse a una posición política, sino que debe expresarse en la administración cotidiana y en la capacidad de brindar respuestas.
“Estoy seguro de que estamos haciendo lo correcto”, afirmó, aunque aclaró que la evaluación definitiva quedará en manos de los ciudadanos.
Recuperar la confianza desde los municipios
En otro tramo de la entrevista, Barreto planteó que la reconstrucción de la confianza política también debe comenzar desde los municipios, donde intendentes y concejales reciben de manera directa los reclamos de los vecinos.
“La llamita tiene que estar prendida no solamente en el vecino, tiene que estar prendida también en el concejal, en el intendente”, expresó.
Según explicó, cuando un jefe comunal no encuentra respuestas ante una demanda concreta, el impacto trasciende al problema puntual y termina afectando el vínculo con el proyecto político provincial. “Se va a desenamorar del proyecto y de su trabajo”, señaló al describir lo que ocurre cuando un intendente enfrenta dificultades sin encontrar soluciones en las estructuras provinciales.
Por eso, planteó que el nuevo proceso debe sostenerse sobre resultados concretos. “Nadie tiene una varita mágica para solucionar todos los problemas, pero creo que vamos por un muy buen camino”, afirmó.
Un contraste directo con el rumbo nacional
La definición política de Barreto también quedó expuesta al referirse al rol del Estado y al modelo de gestión del Gobierno nacional. El titular de Energía de Misiones defendió la presencia estatal en aquellos lugares donde la lógica exclusivamente económica no garantiza el acceso de todos los ciudadanos a los servicios.
Puso como ejemplo la extensión de una red eléctrica hacia una chacra o un paraje con pocos usuarios. Para Barreto, una inversión de esas características puede no resultar atractiva para un prestador privado, pero constituye una obligación cuando se trata de garantizar igualdad de acceso.
“Desde esa concepción de solidaridad, el Estado está para eso”, sostuvo. Y remarcó que una familia que vive en un paraje de San Pedro debe tener la misma posibilidad de acceder a la electricidad que quienes viven en los principales centros urbanos.

En esa misma línea, cuestionó el impacto de las políticas de ajuste implementadas por la administración nacional y vinculó la reducción de subsidios con las dificultades que enfrentan familias, comercios e industrias para afrontar el costo de los servicios.
“La motosierra no llegó a la casta, como se decía hace dos años y medio. La motosierra le llegó absolutamente a todos”, afirmó.
La diferencia de enfoques también aparece en la discusión por los subsidios eléctricos. Mientras Nación avanzó durante el año con una reducción y focalización de los subsidios, Misiones llevó adelante un reclamo junto a las provincias del Norte Grande para obtener un tratamiento acorde con las condiciones climáticas y la matriz energética de la región. El planteo derivó en un nuevo esquema diferencial que comenzará a regir en noviembre, con hasta 500 kWh mensuales subsidiados durante los meses de mayor demanda y hasta 300 kWh durante el resto del año.
Barreto destacó esa gestión y sostuvo que Misiones tiene una situación particular por las altas temperaturas y por no contar con una red de gas natural, lo que incrementa la dependencia de la electricidad tanto en los hogares como en las actividades productivas.
El reclamo provincial, encabezado por Passalacqua en la agenda del Norte Grande, derivó así en una respuesta nacional que modificó el esquema previsto para las denominadas zonas cálidas y muy cálidas.
Gestión territorial y una empresa estatal con otra mirada
Barreto también trasladó el planteo político a la conducción de Energía de Misiones. Explicó que busca aplicar una metodología de trabajo basada en el contacto permanente con intendentes, cooperativas y distritos para detectar problemas antes de que se transformen en interrupciones prolongadas y reducir los tiempos de respuesta.
En ese marco, reconoció que todavía existen necesidades de inversión sobre el corredor de la ruta nacional 14, particularmente en dirección a San Pedro y Andresito, donde persisten demandas vinculadas con potencia, calidad del servicio y renovación de postes. En cambio, aseguró que buena parte de los problemas sobre el corredor de la ruta nacional 12 se encuentran “prácticamente resueltos” a partir de las inversiones realizadas.
El funcionario también informó que encontró equipamiento adquirido y pagado para cinco parques solares que permanecían pendientes de instalación y que el equipo técnico trabaja para avanzar con su puesta en funcionamiento. A la vez, señaló que se encuentra revisando compras, concursos de precios y condiciones de pago con el objetivo de generar ahorros y mejorar la administración de la empresa.
Como parte de ese proceso, mencionó que pudo adelantar progresivamente la fecha de pago de los salarios, aunque no precisó el monto global de los ahorros alcanzados.
La conducción de Energía de Misiones, de esta manera, aparece para Barreto como uno de los espacios donde el cambio de orientación política debe traducirse en decisiones concretas. El eje, sostuvo, pasa por acercar la gestión al territorio, fortalecer el vínculo con los municipios y defender una presencia estatal que permita sostener servicios allí donde las reglas exclusivamente económicas no alcanzarían.
La definición política que atravesó toda la entrevista fue, en ese sentido, directa: Barreto se ubicó dentro del proceso de renovación que impulsa Passalacqua y sostuvo que el cambio de rumbo surgió de una demanda de los propios intendentes. Para el funcionario, la etapa que se abre deberá demostrar esa modificación en la gestión cotidiana y en la capacidad de responder a las necesidades de los misioneros.

