El Tribunal Penal 2 de Posadas condenó este miércoles a prisión perpetua a Carlos Ramón Gómez por el homicidio de su esposa María Esther Barreda, ocurrido hace casi 25 años en el barrio San Lucas de Posadas. Los jueces César Antonio Yaya, Carla Freitag y Juan Manuel Monte consideraron a Gómez autor penalmente responsable del delito de homicidio calificado por el vínculo y resolvieron imponerle la pena de prisión perpetua.
La sentencia se conoció después de tres jornadas de debate oral, en las que el tribunal escuchó a testigos, peritos y allegados a la víctima, además de incorporar documentación vinculada con la causa. Entre los testimonios centrales estuvo el de Ramón De Oliveira Moreira, quien mantenía una relación con Barreda y se encontraba en la vivienda cuando Gómez irrumpió y efectuó los disparos.

La Fiscalía pidió perpetua y la defensa el sobreseimiento
Durante los alegatos, el fiscal Vladimir Glinka sostuvo la acusación y pidió que Gómez recibiera la pena máxima. La Fiscalía sostuvo que el exgendarme asesinó a Barreda con su arma reglamentaria y vinculó el crimen con un contexto de control, persecución y violencia.
La defensa, en cambio, pidió el sobreseimiento de Gómez. Como planteo subsidiario, ante una eventual condena, solicitó que el acusado cumpliera prisión domiciliaria hasta que la sentencia quedara firme.

El debate llegó a esta instancia después de un extenso derrotero judicial que se prolongó durante más de dos décadas. La causa atravesó distintos planteos defensivos, entre ellos uno relacionado con un sobreseimiento dictado en 2003 y la supuesta inimputabilidad del acusado. En julio de este año, la Corte Suprema rechazó uno de los últimos planteos que impedían la realización del juicio.
“Pido perdón, no soy esa persona que dicen”
Antes del veredicto, Gómez tuvo la posibilidad de dirigirse al tribunal. El exgendarme pidió perdón y afirmó: “No soy esa persona que dicen”. Sus palabras se produjeron después de tres jornadas en las que se reconstruyeron las circunstancias del crimen y la relación que mantenía con Barreda.

La hermana de la víctima también declaró durante el debate y recordó ante los jueces los episodios de violencia y persecución que, según relató, atravesó María Esther antes del homicidio. Al finalizar su testimonio, sostuvo que la familia llevaba 25 años esperando una respuesta judicial.
El crimen que llegó a juicio 25 años después
María Esther Barreda tenía 36 años cuando fue asesinada el 9 de diciembre de 2001, en una vivienda del barrio San Lucas. Gómez, entonces integrante de Gendarmería Nacional, utilizó su arma reglamentaria y efectuó varios disparos contra la mujer.

Tras el ataque, el exuniformado se retiró del lugar y al día siguiente se presentó ante Gendarmería en San José. La causa avanzó inicialmente hacia un juicio, pero distintos planteos y recursos extendieron el proceso durante más de 20 años.
Finalmente, casi un cuarto de siglo después del crimen, el Tribunal Penal 2 declaró a Gómez autor penalmente responsable del homicidio calificado por el vínculo y lo condenó a prisión perpetua.
© Fotos Marcos Otaño

