Frente al riesgo de inundaciones y temporales, en un contexto de falta de recursos extraordinarios de Nación para atender las emergencias, Misiones refuerza la prevención, amplía la asistencia a las familias y despliega herramientas para sostener a los sectores productivos. Mientras reclama al Gobierno nacional fondos para afrontar las contingencias climáticas y proteger las economías regionales, la Provincia avanza con gestiones para financiar obras de infraestructura y fortalecer su capacidad de respuesta.
En ese escenario, la obra pública y la prevención climática se convirtieron en ejes centrales de la agenda provincial. Así quedó reflejado en el encuentro que el gobernador Hugo Passalacqua mantuvo con intendentes y funcionarios en Ruiz de Montoya, donde se analizaron las prioridades de los municipios y los riesgos previstos para los próximos meses. Durante la reunión, el ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, confirmó que Misiones gestiona empréstitos internacionales por aproximadamente 300 millones de dólares, aunque su concreción todavía depende de las autorizaciones del Gobierno nacional.

La Provincia proyecta destinar esos recursos a viviendas, el Plan Techo, infraestructura energética, mejoras edilicias, salud y otras obras definidas junto con los municipios. La planificación recoge demandas locales incorporadas al proceso presupuestario y apunta a sostener inversiones que, además de mejorar los servicios, movilicen la actividad económica y generen empleo en distintas localidades.
“Esto nos va a permitir una solvencia económica o una distribución económica, porque inyectamos a través de la obra pública y esto genera fuentes de trabajo en toda la provincia”, sostuvo Sartori.
El planteo adquiere relevancia en un contexto de dificultades para el comercio y la producción, atravesado por la desaceleración económica y las asimetrías comerciales con Brasil y Paraguay. Frente a ese panorama, Misiones mantiene los programas Ahora para estimular el consumo, pero también apuesta a inversiones de mayor escala para sostener a las empresas constructoras, el empleo y la circulación de recursos.
Sin embargo, los créditos internacionales todavía no se concretaron. Mientras avanzan las gestiones, la Provincia debe atender otra urgencia que ya muestra sus consecuencias en distintos municipios, con viviendas dañadas, interrupciones de servicios y pérdidas en establecimientos productivos.
La prevención avanza mientras crece el reclamo por fondos nacionales
Las proyecciones meteorológicas mantienen en alerta a los organismos provinciales. Según las estimaciones con las que trabaja el Gobierno de Misiones, las precipitaciones podrían acercarse a los 600 milímetros durante octubre, con condiciones de inestabilidad que continuarían en noviembre y diciembre y podrían prolongarse, con menor intensidad, hasta marzo.

La preocupación se concentra especialmente en la cuenca del río Uruguay, donde las lluvias en el sur de Brasil pueden provocar crecidas que afecten a El Soberbio, Panambí, Alba Posse y San Javier. Para anticiparse a esos escenarios, la Provincia mantiene protocolos de monitoreo y posibles evacuaciones, además de coordinar el intercambio de información con la represa de Foz do Chapecó.
“Nos manifiestan 17 horas antes la apertura de las compuertas y de esto nosotros tenemos tiempo para poder evacuar, en el caso de que sea necesario”, detalló.
La preparación también contempla tormentas severas, ráfagas y granizo en otras zonas de Misiones. Los daños recientes en Puerto Esperanza, Pozo Azul, San Pedro, Fracrán y Eldorado reforzaron la necesidad de sostener los operativos ante fenómenos que pueden afectar viviendas e infraestructura en poco tiempo. Sartori advirtió sobre las similitudes que podrían presentarse con las inundaciones de 2014. “Podemos tener semejanzas al 2014, por eso realizamos un trabajo integrado”, señaló.
Para responder a estas contingencias, el Gobierno provincial articula acciones con el Ejército, Prefectura Naval, Gendarmería Nacional, la Policía de Misiones, los bomberos, los municipios y distintas áreas estatales. Además, durante los últimos meses, los equipos realizaron capacitaciones, coordinaron protocolos y reunieron materiales esenciales, entre ellos chapas, colchones y frazadas.
No obstante, el despliegue preventivo se desarrolla en medio de un reclamo concreto por la falta de respaldo financiero extraordinario de Nación. Consultado sobre los recursos nacionales destinados a reforzar los operativos, Sartori fue categórico. “No hemos tenido ningún tipo de recursos”, afirmó.
La falta de fondos extraordinarios suma presión sobre una provincia que debe preparar la respuesta ante posibles inundaciones y tormentas mientras gestiona inversiones para infraestructura y organiza la asistencia a los sectores afectados. En ese marco, Misiones también reclama que el Gobierno nacional garantice las herramientas previstas por la legislación para proteger a las economías regionales.
Una red que suma nutrición, evacuación y asistencia alimentaria
La estrategia provincial amplía la respuesta más allá de la asistencia material inmediata. A través de la Subsecretaría de Protección Civil, Misiones incorporó una Red Provincial de Nutrición en Emergencia, integrada por profesionales del Instituto de Previsión Social, Salud Pública, el Ministerio de Educación, el Servicio Penitenciario Provincial y el Colegio de Nutricionistas.

El objetivo consiste en mejorar la alimentación y la seguridad alimentaria durante las evacuaciones, orientar a las familias ante cortes prolongados de electricidad y establecer criterios para organizar las donaciones. La red también trabajará junto con los municipios y los equipos de emergencia para adecuar la asistencia a las necesidades de cada localidad.
“Cuando estamos esperando un fenómeno importante como El Niño, no nos podemos quedar solamente con la respuesta de la chapa o el colchón. Por eso estamos ampliando el esquema y conformando una red provincial de licenciadas en nutrición de toda la provincia”, explicó el subsecretario de Protección Civil, Enrique “Kike” Parra.
La Ley de Emergencia Agropecuaria, otro frente de presión sobre Nación
A la gestión de financiamiento para infraestructura y a la organización de los operativos climáticos se suma el reclamo del Ministerio del Agro y la Producción por la aplicación de la Ley 26.509 de Emergencia Agropecuaria. El ministro Facundo López Sartori pidió al Gobierno nacional que garantice el cumplimiento de esa norma ante las proyecciones de un fenómeno de El Niño de intensidad fuerte a muy fuerte.
Según las estimaciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa), existe una probabilidad superior al 83% de que el fenómeno alcance esa intensidad hasta comienzos de 2027. El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) también advirtió sobre los riesgos para las regiones productivas.
En Misiones, las posibles consecuencias alcanzan a la producción de tabaco, frutas y hortalizas, además de otras economías agrarias expuestas a inundaciones, tormentas y problemas en los servicios. Sancionada en 2009, la Ley 26.509 creó un sistema nacional para prevenir y mitigar emergencias y desastres agropecuarios, con herramientas de asistencia para productores de zonas declaradas en emergencia o desastre y mecanismos de coordinación entre las provincias y el Estado nacional.
“Es fundamental que el Gobierno nacional garantice el cumplimiento de la Ley 26.509 de Emergencia Agropecuaria. Hay leyes que no representan un gasto, sino una inversión para evitar pérdidas mayores”, expresó López Sartori en su cuenta de X.
López Sartori: “Anticiparse también es gobernar”
El ministro también cuestionó una política económica centrada exclusivamente en el resultado fiscal. “Un Estado no se mide únicamente por su superávit fiscal, sino también por su capacidad de proteger la producción y promover el desarrollo social”, sostuvo. Luego sintetizó su planteo con otra frase. “Anticiparse también es gobernar”.

El reclamo se suma a las gestiones impulsadas por Passalacqua en el ámbito del Norte Grande y a la advertencia de Sartori sobre la ausencia de recursos extraordinarios nacionales para reforzar la prevención y la asistencia. En paralelo, López Sartori respaldó la intervención judicial promovida por el Gobierno provincial para defender la Ley de Tierras Rurales y las restricciones a la adquisición de tierras por parte de extranjeros.
Los temporales ya golpearon viviendas, escuelas y empresas
Las consecuencias del clima ya se sienten en distintos puntos de la provincia. En Campo Viera, las ráfagas provocaron daños en viviendas, tendidos eléctricos y dos establecimientos educativos, la Epet N.º 32 y la Escuela N.º 687.
El intendente Germán Burger explicó que algunas casas sufrieron voladuras parciales de techos. En la Epet N.º 32, las chapas desprendidas de un taller impactaron contra una pared y postes de un sector utilizado como patio durante los recreos. El episodio no provocó consecuencias más graves porque ocurrió fuera de ese horario. En cambio, la Escuela N.º 687 suspendió las clases debido a los daños en el techo.
La cuenca del río Uruguay concentra la atención prioritaria porque reúne el 90% de los centros de evacuados. En esa zona, las nutricionistas tendrán a su cargo tareas de capacitación, orientación alimentaria y elaboración de recomendaciones para las familias, con especial atención a localidades como El Soberbio, Alba Posse y Panambí.
El esquema contempla pautas concretas para conservar alimentos durante los cortes de energía. Una heladera puede mantenerlos en condiciones seguras durante unas cuatro horas sin electricidad; un freezer lleno conserva el frío hasta 48 horas y uno a medio llenar, alrededor de 24 horas. La planificación también prioriza a los grupos vulnerables, especialmente a los bebés, y promueve la lactancia materna frente a los riesgos de contaminación del agua y los alimentos.
La Provincia prepara créditos para las empresas
A estas medidas se suma la identificación de escuelas que podrán funcionar como centros de evacuación en las localidades de la franja ribereña. Con estas acciones, Protección Civil busca preparar la respuesta para los meses de mayor riesgo, sin dejar de monitorear posibles tormentas intensas en el resto del territorio.
Personal del Ministerio de Educación acudió a ambas instituciones para evaluar los destrozos y avanzar con las reparaciones. Al mismo tiempo, el municipio coordinó tareas con bomberos, Policía, Salud, Defensa Civil y las fuerzas que integran el foro de seguridad. La caída de árboles y los daños en líneas eléctricas también provocaron interrupciones parciales del servicio, especialmente en sectores de las colonias. Según Burger, no hubo personas heridas ni reportes de complicaciones en la actividad productiva local.

En el norte de Misiones, el temporal también afectó al sector forestoindustrial y a los secaderos. El Ministerio de Industria identificó al menos cinco pequeñas y medianas empresas damnificadas, con pérdidas importantes, y continúa relevando si existen más establecimientos afectados.
Ante este escenario, la Provincia prepara una línea de créditos de emergencia con tasas de interés bonificadas para facilitar las reparaciones, recuperar la capacidad productiva y sostener los puestos de trabajo. El ministro de Industria, Federico Fachinello, explicó que los municipios realizan los relevamientos iniciales y envían la información a su cartera para evaluar cada caso.
Fachinello: “Detrás de cada pérdida hay un trabajador”
“En este caso va a ser una tasa ya casi de emergencia para que ellos puedan pasar este momento muy complejo”, afirmó. El funcionario advirtió que los daños materiales pueden comprometer la continuidad de las empresas y afectar directamente a sus trabajadores. “Las fotos no son lindas de ver porque las pérdidas son millonarias y detrás de cada pérdida hay un trabajador”, remarcó.

El mecanismo prevé que las empresas afectadas se acerquen a la entidad bancaria más próxima para iniciar el trámite. A partir de la información relevada junto con los municipios, la Provincia analizará las necesidades de cada establecimiento y definirá el alcance de la bonificación.
De esta manera, Misiones enfrenta un doble desafío: sostener las inversiones que necesita para su desarrollo y garantizar la asistencia ante una emergencia climática que amenaza a las familias y las economías regionales. Mientras la Provincia refuerza los operativos, prepara créditos para los sectores afectados y reclama a Nación herramientas de protección para los productores, siguen pendientes los recursos extraordinarios que permitan fortalecer la respuesta ante las contingencias.

































