El avance simultáneo de los ríos Uruguay y Paraná encendió las alarmas en el Litoral argentino, donde decenas de familias ya debieron abandonar sus hogares y las autoridades monitorean una situación que podría agravarse durante los próximos días por nuevas lluvias asociadas al fenómeno de El Niño. El caso más preocupante se registra en Paso de los Libres, donde el río Uruguay alcanzó los 9,28 metros, por encima del nivel de evacuación fijado en 8,50 metros, y dejó al menos 31 personas evacuadas.
Mientras el agua continúa ganando terreno en sectores cercanos a la ribera, los equipos locales siguen de cerca la evolución del caudal. La crecida impacta primero en las zonas bajas, donde suelen ubicarse las viviendas más vulnerables, y obliga a muchas familias a organizarse ante la posibilidad de tener que abandonar sus casas en cuestión de horas.
La situación también genera preocupación en otras localidades correntinas. En Alvear, sobre la costa del río Uruguay, todavía no se registraron evacuados, aunque ya aparecieron anegamientos en áreas bajas y las autoridades mantienen un seguimiento permanente del comportamiento del río.
Inundaciones y evacuados
El escenario refleja una dinámica habitual de las grandes crecientes. A medida que el caudal aumenta, las primeras consecuencias se sienten sobre los terrenos más cercanos al agua, donde la recuperación suele resultar más compleja debido a la pérdida de pertenencias y herramientas de trabajo.

A la creciente del Uruguay se suma el avance del Paraná, que ya comenzó a descender desde Misiones hacia Corrientes y continuará su recorrido hacia localidades situadas río abajo. La evolución del fenómeno depende en gran parte de las precipitaciones acumuladas durante las últimas semanas en las cuencas superiores.
De acuerdo con los análisis meteorológicos, la onda de crecida puede demorar entre diez y quince días en recorrer el tramo que une la zona de Iguazú con Rosario. Por esa razón, los organismos encargados del monitoreo mantienen una vigilancia constante sobre los niveles del río para anticipar posibles impactos en las comunidades ribereñas.
El Niño amenaza con prolongar la emergencia por la crecida de los ríos
En paralelo, la represa de Itaipú, compartida por Brasil y Paraguay, opera al 100% de su capacidad, mientras que Yacyretá abrió sus 18 compuertas para administrar el volumen de agua que desciende desde el norte. El comportamiento de estos caudales será determinante para la evolución de la creciente en territorio argentino.
Los especialistas advierten que la emergencia no necesariamente terminará cuando concluya el actual período de precipitaciones. El fenómeno climático de El Niño puede provocar nuevos episodios de lluvias intensas cada cinco o diez días, alternados con breves períodos de estabilidad.
Ese factor agrega incertidumbre al pronóstico porque los ríos responden con demora a los grandes aportes de agua. En muchos casos, cuando comienza a llegar el volumen acumulado por una tormenta anterior, una nueva tanda de precipitaciones vuelve a elevar los niveles antes de que la creciente logre retroceder.
Por ahora, los pronósticos anticipan algunos días de condiciones más estables en el Litoral y en las cuencas del sur de Brasil. Sin embargo, la posible vuelta de lluvias intensas durante la próxima semana mantiene bajo observación a las localidades ribereñas, que siguen de cerca el comportamiento de dos de los principales cursos de agua de la región.

