La crecida del río Paraná y los desbordes de arroyos mantienen en alerta a Montecarlo, donde el corte preventivo de dos puentes de la Ruta Nacional 12 complica la conectividad con otras localidades del norte misionero. Ante el riesgo de aislamiento, la Municipalidad activó un comité de crisis y un operativo de monitoreo y prevención junto a fuerzas de seguridad, Defensa Civil y Vialidad Provincial.

La interrupción del tránsito en los puentes sobre los arroyos Paranay Guazú, en jurisdicción de El Alcázar, y Piray Guazú, en el acceso hacia Eldorado, obliga a evaluar alternativas para sostener la circulación. Si bien existen caminos de tierra que conectan con la Ruta Nacional 14, las intensas precipitaciones y el barro dificultan el paso de vehículos. La situación también afecta los recorridos del transporte público de mayor porte.
Coordinación ante posibles emergencias sanitarias
Uno de los puntos centrales del operativo es garantizar respuestas ante situaciones que requieran traslados urgentes, especialmente de pacientes que necesitan atención médica fuera de la localidad. La intendenta Kathia Joerg mantiene contacto con el Ministerio de Coordinación de Gabinete, la Subsecretaría de Asuntos Municipales, Defensa Civil y la Unidad Regional IV de Policía para coordinar alternativas ante eventuales complicaciones.
La funcionaria explicó que, si una emergencia grave obligara a trasladar a un paciente hacia Eldorado o Posadas para recibir atención de mayor complejidad, se gestionaría un helicóptero sanitario como alternativa. También señaló que se trabaja sobre los caminos alternativos, en particular la Ruta Provincial 15, cuya conservación depende de Vialidad Provincial.
Aunque se realizaron mejoras en ese corredor, Joerg indicó que todavía quedan trabajos pendientes para facilitar la circulación. La transitabilidad de estas vías resulta clave mientras continúen los cortes sobre la Ruta Nacional 12.
El comité de crisis coordina las tareas de seguimiento de los cauces, limpieza de alcantarillas y evaluación de los sectores comprometidos, con participación de personal municipal, bomberos voluntarios y fuerzas de seguridad. El objetivo es anticiparse a nuevas complicaciones y organizar la asistencia según evolucione la crecida.
Mientras los puentes permanezcan cerrados, las autoridades continuarán evaluando el estado de los caminos alternativos y las necesidades de la población. La posibilidad de recuperar la conectividad dependerá de las condiciones de circulación y de la evolución de los niveles de agua.
El Club de Pesca, entre los sectores más afectados
El avance del río también impacta en la zona ribereña de Montecarlo, especialmente en el predio del Club de Pesca, donde el agua cubrió sectores de las instalaciones costeras. El lugar se encuentra entre los puntos más comprometidos por la crecida y requiere un seguimiento permanente mientras continúa el ascenso del nivel del Paraná.
El escenario mantiene bajo vigilancia a los sectores cercanos a la costa y a los cursos de agua. En el área urbana, el municipio sostiene los relevamientos preventivos para detectar posibles complicaciones y responder ante eventuales emergencias. En los días previos, el monitoreo de la zona ribereña ya había registrado el avance del agua sobre el predio del club.

