La comunidad religiosa de Guayaquil, en Ecuador, sigue conmocionada por la muerte inesperada del sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari, quien fue aplastado por una cruz que le cayó encima durante una misa transmitida en vivo por Facebook. El accidente ocurrió en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en las calles Calicuchima y José Mascote, en el sur de la ciudad.
Patricio Sánchez Molinari tenía 53 años y era oriundo de la ciudad de Cuenca, al sur del país. Había cursado sus estudios en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y era conocido por su cercanía con los fieles y por compartir las celebraciones litúrgicas a través de las redes sociales.
Era párroco de la Iglesia del Perpetuo Socorro de Manta y miembro de la Congregación del Santísimo Redentor, fundada por San Alfonso María de Ligorio en 1732. También sirvió durante varios años en la Parroquia San Lorenzo de Vinces.
Además de su labor pastoral, se encargaba de transmitir las misas a través de sus redes, lo que le permitió acercarse a una audiencia más amplia.
La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó la muerte del sacerdote mediante un comunicado firmado por el cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, arzobispo de la ciudad. En el mensaje, expresó su solidaridad con la comunidad redentorista, los familiares y amigos del religioso.
La noticia también generó muestras de pesar en Vinces, donde Sánchez Molinari había desarrollado parte de su labor pastoral en la parroquia San Lorenzo. Por el momento, no se informaron oficialmente las causas por las que la cruz se desprendió de la pared y cayó sobre el sacerdote.
Según el medio argentino TN, minutos antes del accidente el sacerdote había reflexionado durante la homilía sobre la muerte y la importancia de dedicar tiempo a Dios, a la familia y a los demás.

