La demora en la transferencia de fondos nacionales y el impacto de las condiciones climáticas adversas colocaron a la producción tabacalera misionera frente a uno de los escenarios más complejos de la campaña. Según confirmó el subsecretario de Tabaco de Misiones, Carlos Pereira, la deuda vinculada al Fondo Especial del Tabaco (Fet) oscila entre dos y tres millones de pesos, correspondientes a programas que aún no fueron aprobados o ejecutados por la Nación, mientras el sector enfrenta los efectos de El Niño sobre los cultivos.
Los atrasos se concentran principalmente en los planes financiados con el 20% del Fet, donde permanecen pendientes asistencias por daños provocados por el granizo durante el año pasado y programas de apoyo destinados a productores para 2025. Entre los reclamos más urgentes aparecen además las entregas de chapas e insumos previstas para este año.

La situación motivó nuevas gestiones del Gobierno provincial ante las autoridades nacionales. En diálogo con medios locales, Pereira explicó que el objetivo es destrabar expedientes y acelerar la aprobación de los programas pendientes mediante acuerdos sobre aspectos técnicos y administrativos que actualmente condicionan los desembolsos.
Mientras tanto, miles de productores continúan esperando recursos que consideran clave para sostener la actividad. La preocupación alcanza a un universo significativo del sector, ya que 12.050 productores comercializaron su producción durante el año pasado y aguardan definiciones sobre distintos programas financiados por el Fet.
A la par de los reclamos por los fondos atrasados, Misiones también busca adelantar la discusión sobre el coeficiente de distribución del 80% del Fet, cuyos recursos se transfieren mensualmente.
La Provincia planteó que la revisión se concrete durante octubre para que los fondos puedan estar disponibles en noviembre. Actualmente, Misiones percibe una participación proyectada del 25%, aunque la actualización prevista permitiría elevar ese porcentaje hasta el 30%.
Sin embargo, Pereira aclaró que la Nación todavía no adoptó una decisión sobre el planteo. La expectativa oficial es que la discusión avance en las próximas semanas para que los productores puedan acceder a mayores recursos antes del cierre del año.
El fenómeno de El Niño suma incertidumbre
A las dificultades financieras se agregan las condiciones meteorológicas que afectan el desarrollo de los cultivos. Pereira advirtió que las lluvias persistentes, las bajas temperaturas, la humedad constante y la escasez de horas de sol ya impactan sobre las plantas de tabaco en distintas zonas productivas de la provincia.
Según explicó, el exceso de humedad deteriora las hojas y afecta su calidad, mientras que la falta de radiación solar limita el crecimiento y puede reducir el volumen final de la producción. Además, las precipitaciones generan anegamientos que perjudican las raíces y complican aún más la evolución de los cultivos.

El funcionario estimó que alrededor del 20% de las plantas, e incluso algo más, ya fueron despuntadas, aunque una parte importante de la producción continúa en el campo y expuesta a las condiciones climáticas actuales. También señaló que algunas plantas murieron durante los últimos días como consecuencia del exceso de agua y las bajas temperaturas.
Pese a la preocupación, Pereira consideró que todavía es prematuro determinar el alcance real de las pérdidas. Explicó que existen diferencias entre las distintas zonas productivas y mencionó que observó plantaciones en buenas condiciones tanto en Leandro N. Alem como en sectores de Eldorado.
Por esa razón, sostuvo que recién hacia diciembre será posible contar con una evaluación más precisa sobre la calidad y el volumen de la cosecha. Hasta entonces, la actividad tabacalera misionera seguirá pendiente de dos variables decisivas para su futuro inmediato: la evolución del clima y la llegada de los fondos nacionales que permanecen demorados.

