Todas las líneas del Subte y el Premetro de la Ciudad de Buenos Aires se encuentran interrumpidas este martes por la mañana debido a una medida de fuerza gremial que comenzó a las 10. La protesta se produjo tras la detención de dos metrodelegados que participaban de una manifestación en la estación Juan Manuel de Rosas, cabecera de la línea B.
La interrupción del servicio fue confirmada por Emova, la empresa operadora de la red, y afecta a miles de pasajeros que utilizan diariamente el transporte subterráneo porteño.
Según informaron fuentes policiales consultadas por Infobae, los detenidos son Facundo Heredia y Claudio Dellecarbonara, quienes realizaban una medida gremial que consistía en el levantamiento de molinetes y la apertura de puertas de emergencia en la estación Juan Manuel de Rosas.
Los arrestos fueron concretados por personal de la División Subtes de la Policía de la Ciudad, por disposición de la Unidad de Flagrancia Norte (UFLA Norte), de acuerdo con la información difundida.
El reclamo de los metrodelegados
La medida de fuerza se desencadenó luego de las detenciones, que generaron el rechazo de representantes sindicales y dirigentes políticos.
Minutos antes de ser detenido, Dellecarbonara, integrante del Secretariado Ejecutivo de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), había denunciado una escalada represiva y anticipado la posibilidad de una paralización del servicio.
“Escalada represiva ilegal y anticonstitucional. En estación Rosas de la línea B se quieren llevar detenido a uno de nuestros delegados. No vamos a permitir que avancen contra nuestra organización. Estado de alerta por posible paralización del servicio”, expresó el dirigente.
Por su parte, el diputado nacional Nicolás del Caño exigió la liberación de ambos trabajadores y cuestionó el accionar policial y judicial.
“Exigimos la libertad urgente de los metrodelegados detenidos Facundo Heredia y Claudio Dellecarbonara”, manifestó a través de su cuenta en la red social X.
El legislador sostuvo que las detenciones se produjeron mientras los trabajadores ejercían su derecho a la protesta mediante el levantamiento de molinetes y la convocatoria a una huelga.
En medio de un amplio operativo policial en la estación cabecera de la línea B, la detención de los dos representantes gremiales derivó en una medida de fuerza que dejó sin servicio a toda la red de subterráneos y al Premetro.

