Las lluvias intensas y las crecidas de los ríos provocaron emergencias en Neuquén, Chaco y Corrientes. Mientras los desbordes de cañadones interrumpieron caminos rurales en la Patagonia, en el Litoral el avance del Paraná y el Uruguay afectó zonas habitadas y productivas. Los organismos provinciales mantienen operativos de asistencia y prevención ante la evolución del tiempo.
En Neuquén, Aguada San Roque, en la zona de Vaca Muerta, quedó sin sus dos vías de acceso. El camino principal, conectado con la Ruta Provincial 7 mediante un badén, se interrumpió cuando el agua superó la altura del conducto, de 1,60 metros. También quedó inhabilitado el camino de la interplanta.

La Comisión de Fomento pidió a los habitantes que evitaran circular, permanecieran en sus casas y siguieran los avisos oficiales. Carlos Cruz, director provincial de Defensa Civil, explicó a LM Neuquén que la activación de cañadones complicó especialmente la circulación en la región petrolera. Aunque los cauces comenzaron a bajar, persistió la recomendación de no transitar.
Asistencia aérea en Neuquén
Los operativos de emergencia alcanzaron Villa del Puente Picún Leufú, Piedra del Águila, Piedra Pintada y Rincón de los Sauces. En varios sectores, las lluvias y las crecidas impidieron el acceso por tierra. En Bajada de los Molles, las autoridades evacuaron preventivamente a una pareja de adultos mayores que se encontraba en buen estado de salud.
Los equipos priorizaron el traslado de alimentos, agua potable, medicamentos y forraje para los pobladores aislados. Los vuelos también llegaron a Bajada de las Manzas, Paso Aguerre, Salinas Yeguas y otros parajes rurales de Piedra del Águila. En la comunidad Ancatruz, en Piedra Pintada, intervino un helicóptero del Sistema Nacional de Manejo del Fuego.

La asistencia aérea permitió trasladar a personas que no podían cruzar los cursos de agua y abastecer a familias incomunicadas. Sin embargo, el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla por tormentas para el oeste de Añelo. Las autoridades continuaron monitoreando las condiciones meteorológicas ante la posibilidad de nuevas complicaciones.
Chaco: evacuados y ganado en riesgo
En Chaco, la crecida del Paraná y las precipitaciones recientes aumentaron la cantidad de personas desplazadas. La secretaria de Coordinación de Gabinete provincial, Carolina Meiriño, informó que 913 personas fueron evacuadas y otras 281 se autoevacuaron. Barranqueras, vecina a Resistencia, fue una de las localidades más afectadas, con 251 personas que dejaron sus viviendas.

En esa localidad, el Paraná alcanzó los 7,27 metros, por encima del nivel de evacuación de 6,50 metros. Las lluvias rondaron los 70 milímetros y se registraron ráfagas de hasta 75 kilómetros por hora. En Puerto Vilelas, el intendente Marcelo González estimó que unas 350 familias afrontaban complicaciones por la combinación de precipitaciones y crecida.
La emergencia también alcanzó al sector ganadero, cuyos productores aceleraron el traslado de animales desde las islas hacia terrenos más altos. Según las estimaciones difundidas en el material, más de 900.000 cabezas de ganado estaban expuestas en Santa Fe, Chaco y Corrientes. Para la jornada siguiente, el Servicio Meteorológico Nacional anticipó una alerta naranja por tormentas en casi todo el territorio chaqueño.
Corrientes: los ríos superaron los niveles de evacuación
En Corrientes, el Centro Operativo de Emergencias contabilizaba más de 550 personas evacuadas y autoevacuadas, frente a las aproximadamente 400 registradas dos días antes. En la capital provincial, el Paraná llegó a los 7,43 metros, por encima del nivel de evacuación de seis metros.
En Itatí, el río superó los ocho metros, mientras que en Paso de la Patria alcanzó los 7,79 metros y afectó sectores habitados. Sobre el río Uruguay, Paso de los Libres registró 7,88 metros y el agua avanzó sobre la calle y el paseo costero. Las autoridades coordinaron la asistencia con las áreas de Defensa, Salud y Desarrollo Humano.
El aumento de los caudales se vinculó con las lluvias abundantes en las cuencas altas, especialmente en Brasil, y con cambios en la operación de las represas de Itaipú y Yacyretá. Un informe de esta última indicó que el aporte de agua acumulado durante octubre se ubicaba un 92% por encima de los valores promedio. Las autoridades también reforzaron la atención sanitaria ante el riesgo de proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.

