El balotaje presidencial en Brasil quedó marcado por un fuerte temporal que complicó el acceso a los centros de votación en los estados de Paraná y Rio Grande do Sul. El Instituto Nacional de Meteorología emitió una alerta naranja por tormentas, con precipitaciones de hasta 150 milímetros y ráfagas de viento de 100 kilómetros por hora. Las inundaciones, los cortes de energía y las rutas afectadas obligaron a desplegar equipos de emergencia en distintos municipios.
En Paraná, 326 municipios quedaron bajo la franja de peligro meteorológico, entre ellos Curitiba, Londrina, Maringá y Cascavel. Las lluvias provocaron anegamientos, caída de árboles e interrupciones del suministro eléctrico, con dificultades para llegar a escuelas y centros comunitarios habilitados para la votación.
Los equipos de emergencia trabajaron para despejar caminos y facilitar el acceso a los establecimientos electorales. La situación exigió controles permanentes ante el riesgo de nuevos desbordes y daños en la infraestructura.
Rio Grande do Sul registró evacuados y localidades aisladas
En Rio Grande do Sul, las precipitaciones provocaron cortes de rutas y dejaron a más de 160 personas fuera de sus hogares. En Crissiumal, los registros superaron los 150 milímetros de lluvia en menos de 24 horas, una cantidad que causó desbordes de ríos y el aislamiento temporal de zonas rurales.
Otra de las localidades afectadas fue Taquaruçu do Sul, donde unos 150 vecinos sufrieron las consecuencias de los anegamientos. En Tucunduva y São Francisco de Assis también se reportaron daños en viviendas y servicios públicos, mientras la Defensa Civil desplegó operativos de asistencia.
Un puente sumergido interrumpió la conexión entre dos municipios
La crecida del río Turvo dejó bajo el agua el puente que conecta Miraguaí con Três Passos. El corte impidió el tránsito de vehículos y peatones por ese enlace y complicó los desplazamientos de quienes necesitaban llegar a sus lugares de votación.
Ante las dificultades, los equipos de emergencia concentraron sus tareas en la asistencia a las familias afectadas y la recuperación de los caminos principales. Las autoridades también mantuvieron el seguimiento de los daños y de la evolución de las condiciones meteorológicas.
Las autoridades electorales siguen de cerca la situación
El Tribunal Superior Electoral mantuvo el monitoreo de los comicios en las zonas afectadas por el temporal. Las inundaciones y los cortes de servicios representaron un desafío logístico para el desarrollo de la jornada, especialmente en las localidades con accesos interrumpidos.
La prioridad de los equipos de emergencia fue atender a los damnificados y reducir los riesgos para la población. Mientras continuaban las tareas de asistencia, los votantes de Paraná y Rio Grande do Sul debieron afrontar las dificultades del clima para llegar a los centros electorales.

