
El obispo de la Diócesis de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, advirtió que el papa León XIV encontrará una Argentina marcada por la pobreza extrema y el deterioro de la clase media. “Tenemos una situación social bastante dura”, sostuvo, y señaló que muchas familias no llegan a fin de mes.
En una entrevista con Canal Doce, Martínez también expresó que el pueblo argentino espera con ansias la llegada del nuevo Pontífice. Si bien reconoció que quedó pendiente la visita del papa Francisco al país, consideró que no hay motivos para reprocharle esa ausencia. Además, recordó las dos visitas de Juan Pablo II, en 1982 y 1987, como antecedentes históricos de la presencia papal en la Argentina.
Durante la charla, el obispo también destacó la disposición al diálogo del gobernador Hugo Passalacqua, a quien describió como una persona que escucha y mantiene una actitud abierta. Por último, anticipó que, cuando se jubile en enero de 2028, le gustaría dedicar más tiempo a la evangelización y recorrer las iglesias y capillas de los barrios periféricos, con especial atención a las comunidades más vulnerables.
- ¿Qué Argentina le vamos a presentar al papa León XIV?
Es una pregunta compleja porque la realidad es tan diversa y tiene tantos aspectos. Por una parte, para decir cosas positivas, creo que se va a encontrar con una Argentina que lo va a estar esperando. Una Argentina que muchas veces se preguntó porque el papa Francisco no venía. El papa León XIV era muy en cercano con el papa Francisco.
- Como decís, los argentinos lo están esperando, es más, había una sensación de frustración ante la posibilidad de la postergación de su visita debido a su salud…
En la Argentina, León XIV se va a encontrar con un pueblo que tiene fe, que tiene una matriz religiosa que se percibe en todos los lugares aún en zonas urbanas que son más secularizadas. Incluso hay mucha dimensión de fe. Creo que León XIV se encontrará con un pueblo predispuesto a recibirlo. Después se va a encontrar con otros aspectos más complejos. Una Argentina que vive grietas. Una Argentina que la verdad tiene situaciones de imprevisibilidad hacia el futuro, que tiene una situación social bastante dura, con pobreza extrema y una clase media, por lo menos una gran parte de ella que vive una situación de deterioro que no llega a fin de mes. Este es otro aspecto de la Argentina que es medio imprevisible ante la proyección que tenemos el año que viene con elecciones. Hay mucho dolor y sufrimiento donde existen muchas formas de adicciones y donde los jóvenes también viven lamentablemente muchas veces sumergidos en estas adicciones. Con deterioro en temas como la salud, la educación. También se encontrará con la gente que está muy preocupada por la salud del Papa. Yo hasta anteayer que se expidió una un informe más profundo de salud diciendo que es como que se erradicó el cáncer estaba preocupado.
- Si tuvieras la oportunidad de hablar a solas con León XIV…
De hecho, yo tuve un encuentro solas con León XIV.
- ¿Qué le dijiste?
Hablamos de la iglesia en Argentina. Un tema que quería dar esperanza era el de las vocaciones. Le llevé un cuadrito con la foto de los seminaristas. Obviamente hablamos de algunos temas específicos, donde me encontré con un Papa que escucha, un hombre tranquilo, contemplativo. Es un hombre que recepciona y es concreto; debo decir que me dio una gran satisfacción poder verlo personalmente. Es un Papa que está muy abierto a la realidad y lo que nos va a decir va a ser en continuidad también con el Papa Francisco, con quien tuvo una gran comunión; de hecho, el papa Francisco lo conocía, lo fue siguiendo porque le pidió que sea obispo en Perú; después le pidió que esté a cargo de la congregación del vicariato de los obispos. Es muy profundo, está muy actualizado. El tema de la interioridad es un tema muy profundo que él tiene. Está muy ligado a San Agustín y es una respuesta muy importante para la época en la que nosotros vivimos. Ni bien asume como Papa plantea un tema directo que es que tenemos que pensar en humanizar la inteligencia artificial y plantear la dimensión ética en la inteligencia artificial. Es un hombre para la época.
- ¿Sigue el legado Francisco?
Sí. Continúa con temas que realizó Francisco.
- Se dice que los irremplazables están en el cementerio, ¿crees que comenzó a olvidarse la figura de Francisco con el papa León XIV? ¿Qué quiero decir con esto?, porque si uno pasa el tiempo y siempre se acuerda del anterior, es como que el que el nuevo pasa inadvertido.
Obviamente que el papa Francisco fue un papa muy fuerte. Nosotros decimos que el Espíritu Santo va orando y yo creo que el Espíritu Santo puso a Francisco en el momento y en los años oportunos. Para la Iglesia fue una gran bendición la figura de Francisco. Yo creo que cada uno va haciendo lo suyo. León XIV no imita a Francisco. Sin embargo, tiene una comunión con el pontificado anterior desde su propio carisma y personalidad. León XIV es una figura que en no mucho tiempo se introdujo porque sorprende en su dimensión contemplativa y su recepción tranquila.
- El papa Juan Pablo II fue el único papa en ejercicio que visitó la Argentina. Lo hizo el 11 y 12 de junio de 1982 en plena guerra de Malvinas bajo el gobierno militar de Leopoldo Galtieri y repitió su visita del 6 al 12 de abril de 1987 durante el gobierno democrático de Raúl Alfonsín. ¿Qué recordás de esas visitas?
En 1982 Juan Pablo II vino este en son de una presencia fuerte. Juan Pablo II era un hombre de una gran comunicación. En 1987 fue una visita donde estuvo en muchos lados. En ese momento era sacerdote en la ciudad de Resistencia (Chaco). En Buenos Aires se realizó la primera jornada de la juventud donde hubo más de un millón de jóvenes en la avenida 9 de Julio. Juan Pablo II era un hombre muy carismático. Cuando estuvo en Corrientes recuerdo que llovió mucho y junto a la gente estuvimos igual con una silla en la cabeza.
- ¿Se disculpa Francisco por no haber venido?
Sí, totalmente. Este tema no tiene que entrar en la polémica. Francisco nunca dejó de estar en la Argentina.
“La gente cada vez más empobrecida”
- El presidente Milei dijo que “no es cierto que la gente no come del 20 al 30 de cada mes porque si no estarían muertos”. ¿Qué opinás?
Son expresiones que no tienen consistencia. Milei de pronto insulta, es inconmensurable en su lenguaje.
- ¿Qué sentís cuando un diputado o un senador gana 13 millones de pesos y un jubilado no llega a los 400 mil pesos?
Esta es otra de las cosas que cuestionamos. Milei planteó que iba a ir contra la casta, hacer ajustes. Sin embargo, nada de eso hizo; sino que fue hacia la gente que no llega a fin de mes. La clase media cada vez está más empobrecida, los jubilados ni siquiera puede comprarse sus remedios o la comida.
- El mandatario Milei sostiene que la justicia social es injusta porque implica el uso de la cooperación estatal para quitarle recursos a unos a través de impuestos y dárselos a otros. ¿Qué opinás?
La justicia social es una expresión fruto de la doctrina social de la iglesia y, por otra parte, no existe una justicia que no sea social. Entonces, si no es social la justicia, es injusta.
En Misiones, “tenemos un gobernador de diálogo, que escucha”
- Sin entrar en política partidaria, ¿cuál es tu visión del actual Gobierno provincial?
El gobernador (Hugo) Passalacqua es un hombre de diálogo, de escuchar y eso es muy bueno. En todos estos años que me ha tocado ser obispo observo que Misiones tiene autonomía en relación a los procesos nacionales. Misiones aboga por el federalismo. Tenemos una Argentina tan unitaria como la que hemos vivido en la historia, unitaria donde todo se maneja en Buenos Aires. Los gobiernos nacionales quieren la dependencia de las provincias para manipular a los gobernadores.
- ¿Crees que hay mayor apertura en el Gobierno provincial?
Yo creo que sí.
- ¿Tuviste alguna reunión con el gobernador Passalacqua en los últimos meses?
Tengo diálogo con el gobernador seguido. Reitero es un hombre abierto a escuchar.
“Estar más cerca de la periferia”
- ¿Qué va a hacer el obispo Martínez cuando se jubile? (el 20 de enero de 2028 cumplirá 75 años y deberá jubilarse)
Recorrer las iglesias de la Diócesis. Está la Universidad Católica de las Misiones, de hecho, soy el canciller de la universidad por ser el obispo, tengo una tarea en una secretaría de relaciones interinstitucionales dentro de la universidad. Me proyecto con mucha esperanza que se aproxime no tener que conducir tanto, como me ha tocado en la vida. Soy el obispo decano en la Argentina, el que está en ejercicio con más años de obispo, tengo 32 años de obispo, quiero leer más, quiero no ponerme a dar clase, pero sí trabajar en el ámbito evangelizador, humanístico y atender barrios después lo que me ha gustado mucho y no he podido trabajar en algunas capillas de barrios, estar con más cercanía en las periferias.
- ¿Tendremos un obispo político?
No.
- ¿No te gusta la política?
Tengo mi vocación sacerdotal y siempre he tratado de pastorear a los de River, a los de Boca, a los de Racing, a los de Independiente (es fanático de Racing). Esta la política me puede gustar, no la partidista.
¿A qué le tienes miedo? ¿O a quién le tienes miedo?
Yo no soy tan miedoso. Todos me dicen, “Vos te metiste una vez llevando con el auto en la Villa 31 en Retiro (CABA), “¿sos loco? ¿Cómo entraste con el auto ahí?”, me dijo mi hermana. Nadie me molestó, yo entré, salí. Soy un cura capaz que siempre se metió en los barrios. No soy miedoso en ese sentido. Agradezco a Dios que ando en trenes, dos veces me robaron el celular en Buenos Aires, una vez del bolsillo y otra vez de la mano por culpa mía porque estaba con el celular usándolo en plena calle y pasó uno en una moto y me lo sacó.
- ¿A qué le puedo tener miedo?
Hay dos cosas que son totalmente contrarias al Espíritu Santo y a Dios: la soberbia y la maldad. La soberbia se expresa en las dictaduras, en el autoritarismo. De alguna manera a eso le tengo miedo, porque es muy dañino. Los que se sienten mesiánicos a esa gente le tengo miedo. Y la gente mala, hay gente que se daña con estrategias, con mafia.
- ¿Hay que temerle a Dios?
Sí, pero no ese temor de un Dios castigador, porque Dios no es castigador. Dios es amor, es misericordioso. El temor de Dios en lo en lo más personal de uno a tratar de no ser soberbio ni malvado.
- ¿Qué es la muerte para la Iglesia?, ¿le tenés temor?
No tengo temor a la muerte, nosotros creemos en la vida eterna, en la resurrección. Creemos que la vida es un paso, hacia algo que puede ser mucho mejor o mucho peor, de acuerdo cómo viviste. Lo que me produce cosa es la forma en que uno puede morir. El dolor, no la muerte en sí misma. Siempre pido que mi muerte sea una cosa más rápida.

