La Dirección Nacional de Migraciones informó que Flávio Nantes Bolsonaro, hijo del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro, ingresó a la Argentina el lunes 27 de octubre por el puente internacional Tancredo Neves, en Puerto Iguazú, junto a otras tres personas. Según el organismo, el grupo presentó documentación válida para viajar y no registró impedimentos legales para ingresar al país.
De acuerdo con el comunicado oficial, el ingreso se produjo a las 22.50 y comprendió también a Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro. Migraciones precisó que los tránsitos quedaron registrados por la autoridad competente y se realizaron sin incidentes.
Por otra parte, el organismo indicó que a las 23.30 la comitiva abordó un vuelo privado operado por la compañía Baires Fly S.A., con destino a Guayaquil, Ecuador, según los datos consignados en el plan de vuelo.
La denuncia penal de Marcela Pagano
En paralelo, la diputada nacional Marcela Pagano anunció que presentó una denuncia penal ante la Justicia Federal de Puerto Iguazú para que se investiguen las circunstancias del ingreso de Flávio Bolsonaro y la posterior salida en un vuelo privado.
A través de sus redes sociales, la legisladora sostuvo que el dirigente brasileño tenía prohibido salir de Brasil por una orden judicial. También afirmó que distintas versiones periodísticas ubicaban su ingreso por Iguazú y mencionaban un avión con matrícula argentina que habría estado preparado para trasladarlo a Estados Unidos, con una intervención de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) que habría impedido el despegue.
Esas afirmaciones contrastan con la información oficial de Migraciones, que registró el ingreso de la comitiva y consignó a Guayaquil como destino del vuelo privado.
Pagano solicitó preservar las grabaciones de las cámaras del puente internacional y del aeropuerto, además de los planes de vuelo, la lista de pasajeros y el contrato del servicio chárter. Asimismo, pidió investigar posibles delitos vinculados con el tránsito de personas y el incumplimiento de los deberes de funcionario público.
“La frontera argentina no es un pasillo VIP de nadie. La soberanía no se negocia ni se presta”, expresó la diputada al cuestionar lo sucedido y reclamar que se determinen las responsabilidades correspondientes.

