A una semana de su llegada a la Argentina, el papa León XIV encabezó este domingo el rezo del Ángelus en el Vaticano y dejó un mensaje centrado en la santidad, solidaridad y construcción de la paz. En el marco de la Solemnidad de Todos los Santos, el Pontífice sostuvo que alcanzar la santidad no es una posibilidad reservada a figuras excepcionales de la Iglesia, sino una vocación abierta a todas las personas, cualquiera sea el lugar que ocupen en la sociedad.
“La santidad no es un privilegio para unos pocos, sino una vocación universal que nos interpela a cada uno de nosotros allí donde vivimos”, expresó León XIV durante su reflexión previa a la oración mariana. La celebración estuvo dedicada tanto a los santos reconocidos oficialmente por la Iglesia como a quienes, sin haber sido canonizados, llevaron una vida de entrega y amor al prójimo.
“Celebramos a todos los santos: a aquellos que la Iglesia ha reconocido como tales y también a tantos que no lo han sido, pero que Dios conoce”, señaló.
Los gestos y decisiones como parte de la solemnidad
Al profundizar sobre el significado de esta solemnidad, el Papa recurrió a las Bienaventuranzas del Evangelio de Mateo para describir a quienes construyen ese camino de santidad. Habló de los pobres de espíritu, de quienes sufren y encuentran consuelo en la oración. También de los que responden con mansedumbre frente a la violencia y de quienes tienen hambre de justicia. Al mismo tiempo, valoró a quienes están dispuestos al perdón y trabajan por la paz, incluso frente a las dificultades y las persecuciones.
“Al contemplarlos con admiración, nos preguntamos: estas personas, con la gracia de Dios, ¿qué hicieron? Esencialmente, gestos y decisiones de amor que superan los cálculos de la codicia y la prepotencia del mal, que a veces parece prevalecer”, reflexionó León XIV. En ese sentido, consideró que los santos representan “el signo más hermoso y más fuerte del Reino de Dios que viene”. Y que, según las enseñanzas de Jesús, ya está presente entre nosotros.
El Pontífice también dejó un mensaje de esperanza al recordar que Dios reconoce acciones y vidas que muchas veces pasan inadvertidas para los demás. “Dios ve el bien que nosotros no vemos, conoce historias que nosotros no conocemos, llega a corazones a los que nosotros no tenemos acceso”, afirmó. Antes del rezo del Ángelus, pidió la intercesión de la Virgen María para que acompañe a los fieles en ese camino y los ayude a “no cansarnos de construir la paz, tanto en los hechos más importantes como en los más sencillos de la vida cotidiana”.

Cómo será la visita del Papa en Argentina
La reflexión se produjo en la antesala de su viaje apostólico a Sudamérica y cuando falta una semana para su llegada a la Argentina, prevista para el domingo 8 de noviembre. De ese modo, León XIV permanecerá en el país hasta el 11 de noviembre, con actividades en Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján.
Durante su estadía tiene previsto reunirse con el presidente Javier Milei, representantes de la sociedad civil, trabajadores, jóvenes, integrantes de la Iglesia y personas privadas de su libertad. Además, encabezará celebraciones religiosas. Será la primera visita de un Papa a la Argentina desde el viaje de Juan Pablo II en 1987.

