El Banco Central del Paraguay (BCP) atraviesa un cambio de conducción en medio de una fuerte crisis institucional y financiera por la intervención de Ueno Bank. Carlos Carvallo presentó su renuncia a la presidencia del BCP tras los cuestionamientos por la supervisión de la entidad bancaria, mientras que Liana Emilce Caballero asumió como titular interina.
El recambio ocurre en un contexto de preocupación por los ahorros de miles de clientes y la administración de fondos públicos.
La renuncia de Carvallo en medio de la crisis de Ueno Bank
La salida de Carlos Carvallo se conoció el martes, poco después de que el Banco Central anunciara el inicio de un procedimiento de resolución de Ueno Bank. El presidente paraguayo, Santiago Peña, confirmó que solicitó su renuncia y que acordó con las autoridades del Congreso el tratamiento de un proyecto de ley para iniciar los pagos a los ahorristas y garantizar la devolución de los fondos públicos depositados en la entidad.
Carvallo había manifestado inicialmente su intención de permanecer en el cargo durante el proceso para garantizar su continuidad. Sin embargo, finalmente presentó su dimisión ante el Congreso. Según explicó, su decisión buscó evitar que las discusiones políticas y mediáticas interfirieran con el trabajo del organismo regulador.
La crisis también generó preocupación entre los clientes de Ueno Bank. Varias sucursales permanecieron cerradas y numerosos ahorristas, incluidos jubilados que reciben sus prestaciones a través de la entidad, se concentraron frente a las oficinas para reclamar acceso a sus fondos.

Liana Caballero quedó al frente del Banco Central
Tras la salida de Carvallo, Liana Emilce Caballero asumió la presidencia interina del BCP. La economista cuenta con 18 años de trayectoria dentro de la institución, a la que ingresó en 2008, y ocupó distintos cargos técnicos y directivos.

Durante su carrera fue jefa de división, jefa de Gabinete, gerente de Desarrollo y Gestión Institucional, gerente de Mercados y subgerenta general de Operaciones Financieras. También integró el Directorio entre 2019 y 2021 y regresó a ese órgano en septiembre de 2023.
Su principal desafío será recuperar la confianza en el organismo y responder a los cuestionamientos sobre los mecanismos de supervisión bancaria. La transparencia de las decisiones, la continuidad de las funciones técnicas y la protección de los depositantes serán aspectos centrales de esta nueva etapa.
Las irregularidades detectadas y el futuro de los ahorristas
El procedimiento de resolución de Ueno Bank se inició luego de que el Banco Central detectara un deterioro de sus indicadores financieros. Entre los primeros hallazgos, Carvallo mencionó la existencia de créditos vinculados a empresas del grupo que controla la entidad. Además, durante el proceso de regularización, el índice de solvencia del banco cayó por debajo del 50% del mínimo exigido, según los datos informados.
La entidad, que pertenece mayoritariamente al Grupo Vázquez, cuenta con cerca de 3 millones de clientes y administra aproximadamente 850 millones de dólares en fondos públicos. También había emitido bonos internacionales por 350 millones de dólares, con vencimiento en 2031. La Fiscalía ordenó la detención de ocho personas vinculadas al banco, entre ellas su CEO, Miguel Vázquez.
Por su parte, las autoridades aseguraron que los depósitos cuentan con la garantía legal de hasta 75 salarios mínimos, equivalentes a unos 39.000 dólares, y que los pagos a jubilados están garantizados. Peña sostuvo que Ueno representa menos del 9% del sistema financiero paraguayo y descartó un riesgo de contagio a otras entidades. La nueva conducción del Banco Central deberá afrontar ahora el desafío de ordenar la resolución de la entidad, proteger a los ahorristas y recuperar la credibilidad de la autoridad monetaria.

